viernes, 25 de mayo de 2012

Cambio de armario


Ya ha llegado el calor. Al menos en Zaragoza. Hace unos días ya coloqué cuidadosamente en el fondo del armario las camisetas de manga larga, las sudaderas, las mallas... y puse en primera línea las camisetas sin mangas y otra ropa de verano. La semana pasada empecé a correr al mediodía, aprovechando las horas de más calor, y me costó. Hubo un paréntesis el fin de semana, con temperaturas más frescas. He de decir que este lunes pasado salí a correr con Fran  a las ocho y media de la tarde, y pasé frío. Nos medioenhuertamos (no se si existe esta palabra, pero lo hicimos) y terminamos por los montes que hay entre Puerto Venecia y La Cartuja. Hacía viento, y apenas quedaba sol. Frío. Bastante frío. Pero desde el miércoles, ya ha vuelto "la caló".
Como decía, he ido saliendo para adaptar el cuerpo, y me cuesta. Una cosa es ponerte manga corta o larga, y la otra es que tu cuerpo tenga ganas de correr. Estos días me apetece poco, y mientras corro, noto que las piernas me pesan más de lo normal. Sudo más, tengo que beber más, molestan los mosquitos, molesta el sol, el sudor... es un coñazo. De hecho, con la excusa de que el domingo corrí 27 km y el lunes 25 más, no he salido ni martes, ni miércoles, ni jueves. Pero dentro de una semana toca la Trans Montesblancos Trail, a la una del mediodía y por una zona árida como pocas. No va a ser la Badwater, pero creo que será dura. Y toca entrenar. Aunque no haya ganas. Estos días volveré a buscar las horas de más sol, las más calurosas, para adaptar el cuerpo a la situación estacional que toca. Informáticamente hablando, SET MODE SUMMER = 1 (por cierto, hoy es el día del orgullo friky). Y así como lo de cambiar la ropa de invierno y verano de los armarios es algo que da pereza pero en un rato te lo ventilas, lo de adaptar el cuerpo, como que da pereza y además no te lo ventilas en un rato. Se tarda unos días. Pero al final, se adapta.
He leído que hay gente que se prepara para la Badwater haciendo gimnasia dentro de una sauna, corriendo en una cinta con 3 capas de ropa, guantes, gorro  y el tubo de la secadora apuntando a la cara, corriendo con un neumático de coche atado a la espalda y arrastrándolo por la carretara a pleno sol... Yo en mi caso, para cambiar  me limito a salir al mediodía con una "gorrica" y un bidón de agua en la mano.

 


jueves, 17 de mayo de 2012

Próximo objetivo: TMT



Mi próximo objetivo es la Trans Montesblancos Trail. Se celebra el día 2 de Junio, en su primera edición. Ayer por la tarde tuvo lugar la presentación de la prueba en la tienda que Barrabés tiene en Zaragoza. Alfonso García y Héctor Franco presentaron la carrera y nos dieron todo tipo de detalles sobre la misma.
La idea les surgió, según contaron, en enero de este año después de una salida por la zona. ¿Es necesario irse al Sahara para correr pasando calor y en condiciones extremas? No. Al lado de Zaragoza se puede hacer tranquilamente, concretamente en la zona de La Puebla de Alfindén.
Han preparado una carrera con tres distancias. 50, 23 y 12 km. Para que todo el mundo que quiera tenga la oportunidad de correrla. Sacaron 300 plazas y las cubrieron rápidamente. Esto promete ser un éxito.
La prueba es en semi-autosuficiencia. Sólo van a dar agua. Al menos no aplican lo de "al enemigo, ni agua" Ni bebidas isotónicas, ni frutos secos, ni fruta fresca, ni chocolate... sólo agua. Además cada corredor se deberá llenar el camel-back o bidones que lleve cuando pare a repostar. No se puede sacar las botellas de los avituallamientos. No lo hacen por racanaría (según nos dijeron). Lo hacen para simular las condiciones extremas de otras pruebas del estilo que se realizan en otros sitios. Prueba de ello, es que correremos en la zona más árida de los Monegros, y los jodidos han puesto la carrera a las 13:00 para los de 50km, a las 16:00 para los de 23km y a las 18:00 para los de 12km. ¿Algo mejor que hacer un sábado por la tarde de Junio que correr por los Monegros? Nada, correr con toda "la caló" del mundo. En fin, que nos acordaremos del organizador y de su familia en cada subida, que las hay. 
El recorrido pasa por debajo del toro de Osborne que hay a la salida de Zaragoza en dirección Barcelona. Por ese motivo, para todos los que crucen la meta (finishers, como se les llama ahora) recibirán un trofeo en forma de toro, como el que se ve en la fotografía encima de la camiseta de la TMT.
En cuanto a la preparación, se lo han trabajado como pocos. Usan Facebook  y Twitter. Constantemente recibo información sobre la prueba, como pueden ser fotografías del recorrido, temas de logística para el día de la carrera, o incluso un estudio meteorológico de la zona durante los últimos años. Además, ese día las piscinas de la Puebla de Alfindén serán gratuitas para participantes y acompañantes. Habrá castillos hinchables para los niños, concurso de fotografía, menú del corredor... en fin. Una gozada. Todo apunta a que la primera edición de la Trans Montesblancos Trail será un éxito. Esperemos que haga mucho calor, que aunque fastidie a los corredores, en el fondo es lo que está deseando la organización. Y se merecen que les salga todo perfecto. ¡Suerte Alfonso! ¡Suerte Héctor!
Por cierto, corro la de 50.

viernes, 11 de mayo de 2012

Piritrail cumple un año!


Hoy hace justamente un año que nació Piritrail. Creé este blog con la idea de compartir mis experiencias conforme me iba adentrando en el mundo de las carreras de montaña. La idea inicial era publicar rutas de Trail Running por el Pirineo - de ahí el nombre "Piritrai", de Piri (neos) y de Trail (running). Obvio.
El primer artículo que escribí fue el de "Mi primera carrera. Botifarunner2011". Me gustó tanto la carrera, y el hecho de correr por la montaña en lugar de por asfalto, que fue uno de los motivos que me impulsó a crear un blog. En seguida el blog derivó en artículos en general relacionados con correr, y correr más, y más, y las ultra-distancias, y las ultra-maratones, y ... en fin. Que poco a poco me fui dejando impresionar por el mundo ultra (en septiembre escribí ¿Me estaré "ultra-transformando"?), y creo que la mayoría de entradas están relacionadas con esto. Con grandes corredores de grandes distancias, con grandes carreras de grandes distancias, libros, experiencias, etc.
He escrito sobre corredores como Scott Jurek o Kilian Jornet, sobre carreras como la Badwater, sobre cosas de sentido común (Si te hinchas a bollos... engordas).
He publicado crónicas de mis carreras, como la del Ebro, la Puyada a Oturia o la Jorgeada.
Y a lo tonto, ya ha pasado un año. Estoy contento. Contento de haber seguido escribiendo y no dejar morir al blog, como ocurre con tantos. Y me ha ayudado a esto vuestro apoyo, en forma de comentarios en el blog, en forma de menciones en las redes sociales, en forma de correos, o simplemente diciéndome "pues yo te voy leyendo!", mientras tomamos una caña.

Como sabéis que me gustan las cifras, ahí van las de este año:
He escrito 61 artículos, más o menos uno por semana.
Habéis dejado 98 comentarios en el blog, y creo que he respondido a todos.
He tenido 10.215 visitas en total. Cada mes más que el anterior (los tres últimos con 1600, 1800 y 2400) con lo que la cosa va bien.
El blog tiene 32 seguidores. Gracias a todos, uno a uno.
Las entradas más visitadas han sido Dean Karnazes (831), Anton Krupicka (595), Scott Jurek (417), Como seleccionar la primera ultra? - parte 2 (279) y Jorgeadade Aragón 2012. Crónica (233)

En fin, que mi intención es seguir escribiendo. Seguir contando experiencias, cosas que quiero hacer, cosas que ya he hecho, y mezclar un poco de todo lo relacionado con el mundillo del Trail Running y las Ultras. Intentaré seguir transmitiendo mi amor por la montaña, por sus caminos y por el deporte de correr. Y por correr por caminos de montaña.
Espero que sigáis disfrutando del Piritrail un año más.

Algunas de las fotos publicadas a lo largo de este año
Algunas fotos más

lunes, 7 de mayo de 2012

Reflexiones sobre mi primera vez.

Han pasado ya dos semanas desde que crucé la meta de mi primera ultra. 75 Km. Ya he reposado tanto física como mentalmente. Hace días que he retomado los entrenamientos y me estoy preparando para la próxima carrera, el primer fin de semana de junio. TMT 50.
En cuanto a la Jorgeada, ya escribí una crónica centrada en la carrera en si,  y me quedaba por contar los aspectos más relacionados con la preparación, las sensaciones, los sentimientos, etc. Ahí va eso:

Preparación.
Una vez, durante un curso sobre presentaciones en público, me dijeron una frase que nunca he olvidado y que me aplico o intento aplicarme constantemente. "La preparación es la base del éxito". Aunque parece una de esas frases simples y marketinianas, y pese a serlo, no deja de ser una verdad como la copa de un pino.
Me preparé bien. La preparación física es condición necesaria (que no suficiente), con lo que ni la menciono. Nadie se presenta a una marcha de 75 km sin haberse entrenado antes. Me refiero más bien a preparase el resto de cosas, como el terreno, el material, la información sobre el tiempo que va a hacer, la alimentación, los tiempos...

Ruta
No pisé el terreno antes, pero si que lo estuve viendo en el ordenador a través de Street View de Google. Recorrí virtualmente la salida de Zaragoza, con fotos de las calles, lo que me salvó de seguir a un grupo que se saltaban un desvío apenas en el km 2. Les pude advertir del error. Más tarde nos desviamos de la ruta a la salida de Villanueva de Gállego, pero habiendo visto en Google Earth que el camino pasaba por la puerta de la urbanización Las Lomas, no nos costó nada cruzar un campo y reincorporarnos a la ruta marcada.

Material
Llevaba frontal de repuesto, y, además, pilas de repuesto. Vi gente corriendo a oscuras, o con un frontal que daba menos luz que la bombilla de un Cinexin. Llevé en la mochila tiritas, vaselina, un silbato... hasta una manta térmica (de las que son como un papel de aluminio en grande). En la web de la prueba informaban de los km de ciudad, asfalto, caminos... Elegí unas zapatillas bien amortiguadas en lugar de las que suelo usar por caminos, que lo son menos. Pensé que en 8-9 horas, serían mejor las de asfalto. Me llevé bimbo con nutella, 2 barritas energéticas, 2 botellines de 250 mililitros con bebida isotónica, y uno de 400 con agua. Una camiseta térmica en la mochila... Supongo que era el miedo de la primera vez, pero creo que en cuanto a material, fui sobrado.

Planificación de tiempos.
Me marque un ritmo que sabía que podía seguir. 6.45 minutos por kilómetro. Empezamos más rápido, entre 6 y 6.20. Aunque a ese ritmo vas sobrado, corregí a partir del km 10 aproximadamente para aminorar la marcha. Entre paradas en avituallamientos (7 en total) y teniendo en cuenta que los últimos siempre se suele ir más lento, me salió una media de 7.26. Pero en ningún momento me vi con la necesidad de andar para recuperarme. En esto creo que también lo hice bien. Posiblemente podría haber apretado más, pero tenía muy claro que la primera ultra había que terminar con muy buenas sensaciones. De lo contrario, igual no me apetecería una segunda.

Durante la carrera.
Es muy tentador cuando tienes 9 horas por delante intentar ir en grupo, o al menos en compañía de alguien. Pero sabía que eso podría conllevar salirse del ritmo objetivo, cosa que se aguanta durante 2 o 3 horas, pero que a la larga puede castigarte. Fui acompañado durante unas 4 horas. A partir de ahí hice mi propia carrera. Creo que también acerté no dejándome llevar por la rapidez o lentitud de otros corredores.
Sobre la preparación mental de la prueba. Calculaba terminar en un tiempo de entre 8:30 y 9:00 horas. Al final salieron 9:20. Tenía claro que en algún momento me podía dar un bajón, empezar a preguntarme cosas del estilo "¿que cojones hago aquí?". No sabía lo que iba a pasar esa noche. Nunca había corrido tan de noche y tanto rato. ¿tendría sueño? ¿me agobiaría? ¿que podía pasar? Nada. No sucedió nada. En ningún momento me sentí mal. Visto ahora, no se me hizo largo. No recuerdo momentos de agonía, de soledad, de ganas de abandonar... Me llevé el iPod con varios programas de radio (de humor) grabados, y con una recopilación musical preparada para la ocasión. Creo que hasta las 5 horas de carrera no me puse los auriculares. Se me pasó el tiempo bastante rápido. A lo mejor el hecho de correr sin haber dormido me puso en estado semi-zombie y por eso no recuerdo ningún tramo jodido en especial. O quizás es que estaba tan mentalizado que sólo salir, ya di por hecho que había que llegar, y en ningún momento mi cabeza se planteó otra cosa. También influiría la buena noche que nos hizo y la compañía que tuve durante las 4 primeras horas.

Después de la carrera. 
Físicamente, me quedé sorprendido de lo bien que me recuperé. Justo después de la carrera, la pierna derecha me dolía muchísimo. Me costaba andar. Supongo que debido a una llaga en el meñique del pie izquierdo, que me había hecho pisar mal durante varias horas, con la consiguiente sobrecarga de la pierna contraria. Pero una siesta por la tarde, y a las ya siete salí a pasear con Ana y los niños. A estirar las piernas. Ya casi no dolía. Y al día siguiente, a trabajar sin que apenas se me notara el cansancio. El cuerpo me quedó menos castigado muscularmente, que después de un maratón. O bien por estar mas preparado (no creo) o por que la maratón requiere un esfuerzo durante menos tiempo, pero mucho más intenso. El  hecho es que a los dos días estuve apunto de salir a correr. Aunque no tenía nada de agujetas, no lo hice por unos mareos que me acojonaron un poco. Además, me sentía algo débil y algo acatarrado. Hacía mucho tiempo que no me acatarraba. Supongo que la carrera provocó una bajada de defensas. Sea como sea, me pasé 7 días sin hacer nada de deporte, descansando,  y comiendo todo lo que me apeteció. Después, retomé los entrenamientos.

En cuanto al estado de ánimo, lo había leído, y así ha sido. ¿Y ahora, que? Alguien me dijo en un tweet cuando anuncié que me había inscrito a esta 75K, que cuando cruzara la meta sería el tío más feliz del mundo. No fue en ese momento. En ese momento creo que me quedé como si no hubiera pasado nada. Tan normal. Pero con algo dentro que iría aflorando. Poco a poco me fui dando cuenta de lo que había hecho. Estuve unos días como en otra órbita. En otra galaxia. Altibajos, sensación de ... de nada en especial, pero de algo. ¿Melancolía? ¿euforia? ¿alienación? Nada exagerado. Una felicidad contenida que iba dando tumbos por dentro de mi y creciendo, pero siempre por dentro. Como si tuviera un secreto: ¡que yo era el tío más feliz del mundo! Hasta la semana siguiente, cuando empecé otra vez a correr y a controlar algo la dieta (sólo algo), no volví a sentirme normal. He sido el tío más feliz del mundo, ¡y eso no me lo quita ni Dios!



El tío más feliz del mundo






martes, 1 de mayo de 2012

Balance de Abril

Este ha sido un mes de record. Escribía en el balance de marzo que los primeros 15 días de abril necesitaba acumular kilómetros. ¡Y vaya si lo he hecho! El día 15 ya había corrido 195 Km, que para mi, no está nada mal.
Abril ha sido un mes dividido en dos fases. El 23 corrí la Jorgeada (mi primera ultra, 75km), y me he centrado en ella tanto antes de correrla, como después. Antes, entrenando y comiendo. Después, asimilándola, descansando y comiendo.La alimentación antes del 23 fue bastante cuidada y equilibrada. Del 24 al 29 no he corrido, y he comido todo lo que me ha dado la gana y más. Y sin equilibrio alguno. Básicamente lo que el cuerpo me ha pedido.

Las cifras que han salidos son:

- he salido a correr 15 días.
- he corrido durante unas 34 horas.
- he corrido 302 kilómetros.
- he corrido 4 tiradas largas (25, 38, 50 y 75km).
- he descansado 15 días.

El siguiente objetivo es la Trans Montesblancos Trail 50. Se celebra el 2 de junio. Es una carrera que promete ser dura por el calor. Junio, 13:00 horas, Zaragoza... blanco y en botella. Con lo que este mes de mayo, aparte de acumular kilómetros, a preparar el cuerpo para la ocasión.
Además, voy a retomar la bicicleta. El 23 de Junio corro la Treparriscos, una marcha popular de unos 90 km por el Pirineo. A prepararla también.



martes, 24 de abril de 2012

Jorgeada de Aragón 2012: crónica

Vaya por delante que estoy vivo. El día de San Jorge de 2011, mi hermana me regaló el libro “Nacidos para correr”. Cuando terminé de leerlo me dije que algún día finalizaría una ultra. Un año después, el día de San Jorge de 2012, he visto cumplido mi sueño.  Ahí va la crónica.
Llevaba tiempo preparando esta marcha popular de 75 Km, que partiendo de la Plaza del Pilar de Zaragoza a las 22:00 los que la andan, y a las 24:00 los que la corren -este año en su primera edición- finaliza en la Ermita de San Jorge (Huesca). 
El domingo por la tarde me preparé la música para el ipod y la mochila que iba a llevar encima a lo largo de toda la carrera. Me llevé una luz frontal de repuesto y pilas nuevas,  una camiseta térmica de manga larga, guantes, 2 barritas energéticas, un gel de manzana, un bimbollo con nocilla bien aplastadito para que no ocupara espacio, dos minibotellines de 250 mililitros con bebida isotónica, 1 botellín de 450 con agua, un cortavientos y no se que más. Me puse zapatillas de asfalto. Aunque el trazado incluye gran parte de caminos, las de trail me cargan los pies si las llevo en llano varias horas. Decidí ir con más amortiguación. 
A las 23:15 nos plantificamos Ana y yo en la plaza del Pilar. Fue llegando la gente, creo que 31 corredores en total. Los había con pinta de triatletas de élite, con pintas de corredores de élite, con pintas de élite en si mismos… y con pintas normales como yo. Pero todos vibrando y esperando a las doce para, con la última campanada del reloj del Pilar, emprender la marcha. Y la emprendimos. Con asombro de algunos viandantes que estaban "por ahí", y más asombro de los que preguntaron que adónde íbamos.
Yo tenía intención de correr a unos 6:45 minutos por kilómetro, pero el ritmo de salida fue bastante más rápido. Antes de dejar Zaragoza, ya quedamos cerrando el grupo unos 8 corredores que corrimos los 8 primeros kilómetros a ritmo de entre 6 y 6.20 m/km. Demasiado rápido para mi, pero me daba pánico dejarlos marchar a todos y quedarme sólo y último. No al menos hasta alcanzar a los andarines que habían partido 2 horas antes. Por suerte los comentarios del grupo eran que íbamos demasiado rápido, pero ahí seguían (¡?). Si algo he aprendido en mis carreras largas anteriores es que los esfuerzos iniciales se pagan. Es difícil contenerse al principio, pero hay que hacerlo. Pasamos San Juan de Mozarrifar sobre las 00:45. El pueblo estaba desierto y acababan de quitar el avituallamiento de los andarines (este no estaba contemplado para los corredores). En el siguiente tramo y hasta Villanueva de Gállego, en el km 15, el grupo de 8 se desdobló en 5 que se fueron alejando por delante, y 3 que cerrábamos. Luis e Iván.  Al llegar a Villanueva, al girar una calle nos dimos cuenta de que los que llevábamos por delante ya no estaban. Nos acabábamos de saltar el avituallamiento (creo que estaba en un pabellón deportivo) y nos dio pereza dar media vuelta para buscarlo. Nos comimos una barrita energética, bebimos agua y seguimos los 3 a un ritmo más soportable de entre 6:45 y 7:15 m/km hasta Zuera (Km 25). En este tramo adelantamos a muchos andarines. Llegamos al avituallamiento en el pabellón de Zuera. Comí galletas, conguitos, bebí agua y nos dispusimos a continuar la marcha Iván y yo (Luis decidió que seguiría andando). Cuando nos íbamos nos cruzamos con el grupo de 5 corredores que perdimos en el avituallamiento anterior.  Llegaban entonces a Zuera. Ya no íbamos últimos…
El siguiente tramo y hasta el Km 35 aprox lo corrí con Iván a un ritmo bastante cómodo. Al llegar a ese punto, Iván me dijo que siguiera yo solo, que él iba a ir más lento. Nos despedimos y ahí empezó mi aventura en solitario. 40 Km “de nada”. La verdad es que llegado ahí, casi prefería correr solo, a mi ritmo y sin presión. Me puse los auriculares y empezó mi carrera. Del 35 al 47 fui adelantando a gente continuamente. Cada vez a menos, pero iba adelantando. Al menos podía intercambiar un saludo de vez en cuando. Desde el 47 hasta el 57… sólo casi del todo. Creo que adelanté a 3 andarines y algún corredor que en ese punto de la marcha ya iba andando. Por lo que me dijeron en el avituallamiento del km 47 habían pasado unos 15 delante de mí.
Vi como clareaba. Llegué a Almudévar (pueblo fantasma a esas horas) y en el avituallamiento me comí un bocadillo de panceta recién hecha a la brasa. Joer, que bien entró!. Bebí, me cambié de camiseta interior y continué, por camino de piedras. Adelanté a la última persona que vería sobre el km 58, un andador con unas piernas como robles. En el km 66 estaba solo. El sol ya habia subido un poco. Después de 7 horas podía ver el paisaje. Oir los pájaros.  Me emocioné. Vi claramente que iba a terminar mi primera ultra. Me acordé de Ana en la plaza del Pilar, apenas hacía 8 horas, despidiéndome. Tuve ganas de llorar, y creo que se me humedecieron los ojos. Me dio un subidón de moral y seguí corriendo (y andando, ya que a esas alturas tenía la rodilla derecha algo fastidiada) hasta el avituallamiento de Walqa. Desde ese punto hasta la meta tardé unos 45 minutos más. Y nueve horas y veinte minutos después de salir de Zaragoza, allí estaba Ana, esperándome, junto a Agapito, un buen amigo oscense que también vino a recibirme. Subidón, bajón, ducha y "como nuevo". Recogí mi diploma, saludé a la gente que estaba por allí (poca) y nos fuimos a comer un pincho de tortilla. 
No sufrí. No lo pasé mal.  Creo que hice una buena preparación y un buen planteamiento de carrera. Como crónica lo dejo aquí. Podría contar muchas sensaciones, sentimientos, pensamientos...Pero lo dejaré enfriar un poco en mi cabeza para el siguiente post. Todavía no lo he digerido del todo. 

(por cierto: Ivan, Luís, si llegáis a este blog, dejad una mini-crónica en forma de  comentario para saber como terminasteis. Fue un placer compartir parte de mi primera ultra con vosotros)

Aquí dejo algunas fotos de la jornada.

Apunto de recoger el dorsal
Conversando con Javier
Foto de grupo antes de la salida
Nervios de última hora
Con Cesar. Llevamos a los niños al mismo colegio. Gran corredor!
Más nervios de última hora...
Sale el sol.
Primera ULTRA finalizada!
A soltar las piernas...


jueves, 19 de abril de 2012

Charla sobre Ultrarunning

Carlos en un momento de la charla
Ayer tuve la oportunidad de asistir por segunda vez a una charla de Carlos Ultrarun (@CarlosUltrarun), esta vez en la tienda de Barrabés Zaragoza.
Carlos es un experto corredor de Ultradistancias y que hoy en día, según sus palabras, dedica más tiempo a trazar rutas que a correrlas en competiciones. Es un experto trazador. No se si esta categoría laboral existe en el catálogo nacional de cualificaciones profesionales, en el que aparecen cosas como "GESTIÓN DE LA INSTALACIÓN Y MANTENIMIENTO DE CÉSPEDES EN CAMPOS DEPORTIVOS", o "GESTIÓN DE LA PRODUCCIÓN Y CALIDAD DE HILATURA, TELAS NO TEJIDAS Y TEJEDURÍA DE CALADA". Pero ahora se dedica más a eso: a organizar y trazar "rutas Ultra".
La charla fue muy amena. La hizo muy llevadera. Habló de terminología, tipología, algo de historia, equipamiento, preparación...
Puso ejemplos concretos, mezcló experiencias personales, dio consejos... No entraré en detalles. Sólo decir que logró mantener la atención de la audiencia que se concentró allí.
Después de contar cosas concretas sobre el mundo de este tipo de carreras, lanzó una pregunta más filosófica. "Por qué?" ¿Cuáles son los motivos que impulsan a tanta gente a hacer estas cosas?. Hay deportistas para los que 42km no es larga distancia ni mucho menos. Corredores que corren durante días y en condiciones exrtremas. Gente que hace cosas que otra gente ni se imaginaría que se pueden hacer. ¿Por qué lo hacen? En esto coincido plenamente con Carlos: aunque lograras explicarle a los que te preguntan los motivos y sentimientos por los que haces estas cosas... no lo entenderían. Simplemente se hace, cada cual sabe su motivo, y a cada cual le llena de una forma distinta. Pienso lo mismo.
El lunes si todo va bien habré terminado mi primera ultra. 75Km. Los comentarios que más oigo son del tipo "estás como una cabra", acompañados de una sonrisa, aunque en el fondo creo lo que quieren decir es "no entiendo por que lo haces, pero... adelante! Cumple tu sueño, zumbao!" La semana que viene os lo cuento.
Por cierto, en el evento coincidí con Alfonso García, (@Almasyrunner) organizador de la Trans Montesblancos Trail. Con Alfonso me había comunicado bastante a través de redes sociales y por correo electrónico. Finalmente pudimos hablar un rato en persona. También correrá la noche del domingo, aunque supongo que no seguiré su ritmo. ¡Siempre es un placer conocer a corredores de su talla!