domingo, 24 de julio de 2011

Entreno por Riba de Saelices


Siempre es bueno y motivante correr por sitios nuevos. Este fin de semana estuve en Riba de Saelices, provincia de Guadalajara. Fuimos a ver a mi suegra y a dejarle "un paquete" que recogeré la semana que viene (mi hijo Carlos).
El sábado por la tarde a eso de las siete y media me puse la ropa de deporte y eché a correr. A la pregunta de siempre, la respuesta de siempre:

- ¿cuánto tardarás?
- no se, una hora. Si me veo bien, échale dos.
- ¿llevas teléfono?
- siiii....

Empecé a correr con campos y huertos a derecha e izquierda, dirección a la Cueva de los Casares. En ese punto hace unos años, una barbacoa inició un incendio que terminó con la vida de 11 bomberos. El fuego les cerró en un valle que se interna en ese punto hacia lo que antes era un pinar. Me adentré por el valle, hasta toparme de frente con una bifurcación: cuesta imponente delante, camino llano a la derecha. Como llevaba buenas sensaciones, me tiré hacia la cuesta. 2 Km después llegue a una parte más llana, y seguí, con un paisaje totalmente nuevo para mi. Buenas vistas hacia ambos lados, buena temperatura, yo corriendo sin camiseta (a lo Anton Krupicka), y disfrutando de la salida. En el punto kilométrico 9 vi un desvío que intuí que me llevaría de vuelta a casa. Serían sobre las ocho y media. El sol se estaba poniendo y no me conocía la zona, con lo que decidí llegar al kilómetro diez y dar media vuelta, para no enhuertarme y asegurarme el regreso a casa a la hora más o menos prevista (en el fondo soy un conservador...). La vuelta fue bastante más rápida. Las pendientes fuertes las hice sin arriesgar. El suelo en esa zona es muy abrasivo. Arena roja que parece papel de lija, piedras sueltas... no es el mejor terreno para correr. Me imaginé tropezando y dejándome rodillas y las palmas de las manos en el suelo, y ya no estoy para estas cosas. Justo cuando estaba a punto de llegar, me llamó mi santa esposa, a quien le agradezco lo mucho que se preocupa por mí, para ver si se me habían comido los lobos:

- ¿por dónde andas?
- a medio minuto de casa. Ya llego.
- ah!, vale, vale...

en total 1h 50', 20 km, 450 desnivel+, y las ganas de ver si esa bifurcación del kilómetro 9 me llevaba a casa de vuelta. Lo miraré con Google Earth y es posible que el fin de semana que viene, cuando vaya a recoger el paquete de 9 años, haga la ruta circular.

Aquí dejo el track en Garmin Connect (click para detalles)


2 comentarios:

  1. bonita zona! No hay nada como correr por sitios nuevos...

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  2. mira que eres comprometedor...
    Muy gozosa

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