Vaya por delante que voy a filosofar. Es lo que tiene estar con uno mismo pedaleando solo, por una ruta aburrida y sin música. En verano suelo salir con la de montaña, en plan deportivo-turístico, buscando rutas "majas" y normalmente acompañado. Pero ahora es distinto. Ahora me toca salir casi siempre solo (cuando tengo un hueco), por una carretera larga y tediosa seleccionada por tener un ancho arcén, y no por lo bello del entorno o por lo pintoresco de la ruta. Un ancho arcén es lo único que hace que no tenga miedo a los vehículos que me adelantan a 100 km/h.
El primer día que cogí la bici de carretera me puse los auriculares, por eso de ir escuchando algo de música y entretenerme mientras pedaleo, pero me paró la Guardia Civil de Tráfico y me recordó la normativa establecida para el ciclista en carretera, amén de hacerme ver lo imprudente que es ir escuchando algo mientras pedaleas y conseguir que les jurara que no lo volvería a hacer. "No lo sabía. Y ahora que lo dice usted, lo veo lógico. No me los volveré a poner. Se lo prometo, señor agente". Y me dejaron ir, libre, sin más. Desde entonces, la mayoría de las veces voy solo, por una ruta aburrida y sin música. Y este es el caldo de cultivo ideal para pensar. Para reflexionar. Para organizar las ideas.
Ayer me preguntaba (mientras iba solo, por una ruta aburrida y sin música) que es lo que hace que el deporte nos haga sentir bien. Empecé enfocando el tema visto desde el punto de vista puramente químico del cuerpo cuando haces deporte, en la generación de endorfinas, la eliminación de toxinas... Poco a poco fui llevando la cuestión a otros dos planos:
- la salud: además de las reacciones químicas instantáneas, hacer deporte suele ir correlacionado con otros hábitos, como la buena alimentación, el no-tabaquismo, las horas de reposo, etc. Esto hace que el cuerpo se mantenga "joven", fuerte, enérgico y eso nos hace sentir bien.
- las relaciones sociales: hacer deporte suele ir también correlacionado con quedar con gente que también practica deporte (aunque a veces toque pedalear solo, por una ruta aburrida y sin música). Esto activa la vida social del deportista. Y tener una vida social activa, en general también nos hace sentir bien.
Una vez analizados estos dos planos, me pregunté si una persona que no esté bien físicamente o que carezca de relaciones sociales es una persona que no se sentirá bien, o llevándolo al extremo, que no será feliz. No, no es así. Tiene que haber otro montón de variables que afectan al sentirse bien y al ser feliz, no en un momento puntual sino en general, en un periodo de la vida de una persona. Y como tenía tiempo, ya que iba pedaleando solo, por una ruta aburrida y sin música, intenté agrupar todo lo que se me ocurría en otros planos que en una etapa de la vida de una persona afectaran a su bienestar. Sin entrar detalles, me salieron estos grandes grupos:
- salud (fuerza física, energía, cuerpo sano...)
- relaciones sociales (familiares, amistades, laborales...)
- realización personal (aprendizaje, desarrollo intelectual, hobbies, trabajo...)
- equilibrio mental (plano místico, reflexivo, madurez, cordura...)
y algunos más pero como tampoco iba a estar pedaleando tanto rato, lo dejé en estos cuatro grupos.
En este punto ya estaba mezclando mis filosofadas con libros y artículos de divulgación y que he ido leyendo a lo largo de mi vida, tipo Punset.
Como soy de ciencias, me imaginé que seguramente habrá un modelo matemático que pondere estos 4 "elementos" y le asigne a cada individuo un nivel de "bienestar" B, o de "felicidad". Todavía no se lo que intentaba medir, pero la fórmula quedaría algo así como:
B = X * salud + Y * relaciones_sociales + Z * realización_personal + T * equilibrio_mental
y para saber si el modelo era lógico, me imaginé diferentes personas o colectivos para ver como encajaban en él.
Los niños y jóvenes: valor alto en energía, fuerza física, en relaciones sociales (montón de amigos), etc. Valor bajo en realización personal, y en madurez, plano místico, etc. No por nada, sino porque esto es algo que se gana con la edad.
Conforme se va creciendo, disminuye la parte relacionada con la potencia física de las personas, y a la larga se reduce el círculo de amistades o se ven alteradas cuando formas una familia o cuando envejeces. La parte de relaciones sociales disminuye con el paso del tiempo. Sin embargo, aunque estas dos variables decrezcan, crecen las otras dos: teóricamente se gana en realización personal y se va madurando, compensando el incremento de estos dos planos al decremento de los dos anteriores.
Los dos primeros factores, en general a lo largo de la vida van de mas a menos. El tercero y el cuarto, van de menos a mas. La cuestión es que, de forma natural esta "B" de bienestar se va manteniendo y compensando a lo largo de nuestra vida. Se decrece en unos planos, se gana en otros. Vasos comunicantes.
Pensé que hay colectivos que buscan este bienestar llevando al límite uno o dos de estos planos. Por ejemplo, los monjes budistas. Gran valor en equilibrio mental y en fuerza física. Bienestar alto. Otros, serán genios con un gran coeficiente en realización personal, pero sin ningún tipo de habilidades para relacionarse con seres de su propia especie. En media, también implica bienestar. Lo uno compensa a lo otro.
En este momento de mi paja mental, mientras pedaleaba solo, por una ruta aburrida y sin música, di por hecho que me empezaba a faltar azúcar en el cuerpo y me tomé una barrita energética.
Y volví a mis cavilaciones. El modelo, ¿cómo aplica a mi entorno cercano?
¿Qué hace mi padre con 76 años jugando a padel? está claro: busca aumentar el bienestar. Busca aumentar la primera parte de la ecuación, la que ha decrecido por el paso del tiempo La tercera y la cuarta, las tiene a tope. ¿Qué hace mi mujer estudiando francés e inglés a nuestra edad? ¿o la gente que se pone a estudiar una carrera con 40 años? Está claro: buscan aumentar la tercera parte de la ecuación. Buscan crecer en realización personal. ¿Que hago yo quedando para ir a correr con el equipo de Andandaeh? está claro: busco crecer en la primera y la segunda parte de la ecuación. Salud y relaciones sociales.
Creo que todo el mundo intenta crecer en uno o varios de estos 4 planos, porque son los 4 planos que sin saberlo forman parte de la ecuación de su bienestar. Cada uno lo intenta en el plano que en ese momento de su vida le es más cómodo o fácil. Los tres primeros, están claros. El cuarto, la parte mística y espiritual la intuí, pero ya estaba llegando a Zaragoza y la desarrollaré el próximo día que salga a pedalear solo, por una ruta aburrida y sin música.
Al final fueron 78 kilómetros en 3 horas que no se me hicieron tan largos :-)
jueves, 19 de marzo de 2015
viernes, 13 de marzo de 2015
Balance de Febrero
Vaya por delante que dije que este año escribiría más y ... voy apañado. No solo no escribo más, sino que me estoy dejando. Por primera vez en los casi cuatro años de historia de Piritrail no he escrito un resumen mensual. ¿Y eso? Pues lo que digo: que me estoy dejando. Que el día a día se me come y voy posponiendo las cosas. (nota mental: tengo que pagar el parking, que estamos ya a día 13). Por suerte, en esta vida casi todo tiene solución, y en este caso incluso fácil. Lo escribo con retraso y fiesta.
En febrero he corrido la media maratón de Tudela. Febrero ha sido también el mes de la maratón de Sevilla, la maratón que me ha servido para tener "un algo" que prepararme durante invierno. Y aunque el invierno finaliza en marzo, mentalmente ya he dejado atrás la primera estación del año. Dejo atrás los entrenos de calidad, dejo atrás las vueltas al Parque Grande, dejo atrás las series, cuestas, cronómetros, velocidades altas.... y a partir de ahora cambio de chip.
Las cifras que han salido en Febrero son:
Para marzo: toca entrar de lleno en bicicleta de carretera. Aunque estoy inscrito en la maratón de Madrid (26 de abril) no voy a entrenar específicamente para correrla. Estoy apuntado a una cicloturista de 210 km y varios puertos de montaña que se celebra en junio (la Quebrantahuesos). Quedan tres meses, pero estoy a-co-jo-na-de-te. ¡A pedalear!
En febrero he corrido la media maratón de Tudela. Febrero ha sido también el mes de la maratón de Sevilla, la maratón que me ha servido para tener "un algo" que prepararme durante invierno. Y aunque el invierno finaliza en marzo, mentalmente ya he dejado atrás la primera estación del año. Dejo atrás los entrenos de calidad, dejo atrás las vueltas al Parque Grande, dejo atrás las series, cuestas, cronómetros, velocidades altas.... y a partir de ahora cambio de chip.
Las cifras que han salido en Febrero son:
- he salido a correr 8 días, unos 128 kilómetros en unas 10h30m
Para marzo: toca entrar de lleno en bicicleta de carretera. Aunque estoy inscrito en la maratón de Madrid (26 de abril) no voy a entrenar específicamente para correrla. Estoy apuntado a una cicloturista de 210 km y varios puertos de montaña que se celebra en junio (la Quebrantahuesos). Quedan tres meses, pero estoy a-co-jo-na-de-te. ¡A pedalear!
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