martes, 25 de febrero de 2014

Botifarunner 2014: crónica


Vaya por delante que en el fondo me ha quedado buen sabor de boca, pero esta era la cuarta vez que participaba y no disfruté nada mientras corría. Antes sí. Después también. Durante... pues no.

Como sabéis (cansino que soy) me encanta correr por montaña. Por caminos, con desnivel, con piedras, con hierba... rodeado de naturaleza. Es algo que me repone. ¿Siempre? Pues parece que no.

Este año acudí a La Llacuna para correr los 23 Km, con sus 970 metros de desnivel positivo de la Botifarunner con muchas ganas. Llevo desde noviembre corriendo exclusivamente por asfalto. Entrenando, con todo lo que ello conlleva, para la maratón de Barcelona. Yo creo que es por este motivo por el que tenía tantas ganas de una carrera de montaña. Para empezar el año. Para tener un avance de lo que haré a partir de abril-mayo.

Como decía, el sábado me planté en La Llacuna, vi el futbol con mis amigos y me acosté pronto. Pasé una mala noche, de esas en las que te vas despertando cada hora y media o dos horas. De esas que te levantas con la sensación de no haber descansado lo suficiente. Al día siguiente, a las 10 tomábamos la salida 300 corredores. Era uno de esos días frescos pero soleados. Llevaba una camiseta térmica de manga corta y la de la Botifarunner del año pasado encima. Demasiado abrigado.

Los primeros 10 kilómetros fueron más o menos rápidos. Los hice en 1h05m. El desnivel salvado en ese punto era de unos 500 metros. Allí ya me sentía mal. Me pesaban mucho las piernas. De fuelle iba bien, pero de piernas...Me dolían. Me quedaba hora y media de un camino rompedor, y no me veía nada bien. Sin entrar en muchos detalles, decir que la segunda mitad fue muy dura. Se me hizo muy dura. Durante el resto de carrera, hice los dos tramos de subida largos andando todo el rato. Si intentaba correr, las piernas decían que no. Y no era la cabeza, eran las piernas. ¡Lo juro! Las bajadas, conservadoras. Los llanos, al trote. Y la cabeza, preguntándose contínuamente los motivos de no estar disfrutando. Se suponía que era la primera carrera de lo que va a ser mi gran año de montaña (Dios mediante), y lo estaba pasando mal! ¿Que estaba pasando? El año pasado tardé 2h31m. Este año, era medio kilómetro más larga y con un trazado mucho más exigente, pero quería bajar de 2h25. Y  Llegué en 2h36, posición 132 de la general. Llegué bien, pero con el sabor amargo de no haber disfrutado en lo que tenía que ser un día redondo corriendo por caminos, por los bosques de pinos que tanto he recorrido durante los veranos de mi niñez.

Esta mañana he salido a trotar. Mientras corría, ya con la cabeza fría y mientras escuchaba a Queen, he sacado las siguientes conclusiones del porque esta Botifarunner no salió como me hubiera gustado:

  •  la principal causa: llevo 4 meses entrenando por asfalto. Exclusivamente asfalto. Nada de montaña. Las piernas, evidentemente, no están preparadas para 1000 metros de desnivel. Y punto.
  • Exceso de confianza. Creo que pequé un poco de eso. Yo, "el ultra corredor", habiendo corrido la de Guara, la del Aneto, Oturia... ¿qué es una de 23 Km para mi? Pues eso: ¡Zas en toda la boca!
  • No había descansado bien. Quieras o no, cuando no descansas el cuerpo lo nota. No estaba "fino". Hay días y días. Y el domingo, no era el día.
  • Mala hidratación. Hizo calor, iba con térmica, sudé mucho, perdí muchas sales... ¡y yo iba sin agua! (exceso de confianza, mala preparación...). Sólo bebí un poco en los avituallamientos. Debería haber llevado mi bidón con sales minerales. En la ultra del Aneto aprendí la lección. Me sentía agotado, acalambrado, mal... y lo solucioné bebiendo agua con sales. Así de simple.
  • Mala planificación. Hice el primer tramo demasiado rápido, gastando mucha energía (que encima no repuse). La segunda parte de la carrera era la dura, y lo pagué.  
En fin, podría mencionar 1000 excusas, pero creo que todo se resume en que llevo tiempo en asfalto, y que me confié demasiado. Así de simple. Lección aprendida, pero como decía al principio, en el fondo me ha quedado un buen sabor de boca.

Por último, decir que la carrera estuvo -un año más- perfectamente organizada. Enhorabuena a la organización. Realmente la Botifarunner se ha consolidado como una de las grandes en esta distancia.



Antes...   
durante...  

...después.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Gracias, Juan

vaya por delante que ha sido un acierto. Lo de entrenar con entrenador personal, quiero decir. Un gran acierto. Lo noto en la calidad de mis entrenos, y sobretodo lo noto en los resultados.

A finales del año pasado planifiqué 2014 acorde al siguiente escenario:
- primer trimestre, entreno de calidad para ganar velocidad y mejorar la resistencia.(Maratón de Barcelona)
- segundo trimestre, acondicionamiento general y fondo. (Triatlón de Salou)
- tercer trimestre, montaña y más montaña. (Ultra trail Aneto, Sobrarbe y Cazadores del Galicia)
- cuarto trimestre, lo que me apetezca. (Ultra trail de Guara-Somontano)

Estoy en el primer trimestre y llevo tres meses en manos de Juan Romero. Mi plan de entreno consta de cuatro o cinco días a la semana repartidos en dos días de series (alguna vez cuestas), uno o dos de tiradas de unos 45 minutos, y uno de tirada larga. De estos días, el jueves corro en grupo, con Juan y otra gente que entrena con él. Un grupo fantástico, todo sea dicho.
Juan van midiendo mis tiempos en las series, va corrigiendo mis vicios cuando corro, va adaptando la carga de trabajo... Aunque sólo nos veamos un día a la semana, le reporto todos mis entrenos. Y él los supervisa y actua en consecuencia. Ha conseguido que salir a correr no sea sólo eso, sino que en 45-50 minutos que duran sus sesiones (mis salidas a correr, excepto la larga semanal) sienta que aprovecho más el tiempo que saliendo "simplemente a correr mucho rato".
¿Y he mejorado? ¡por supuesto! Hace tres semanas corrí la 10K del roscón en 39:45. Hace cuatro meses no me hubiera imaginado bajar de 41 ni en sueños. Mi ritmo cómodo (el que puedo aguantar un par de horas) lo tengo ahora en 4:40 el kilómetro. Antes no bajaba de 5:00. En fin, que estoy transformando mi cuerpo y encima estoy disfrutando mientras lo hago.
Según mi plan, a partir de la segunda mitad de marzo toca, sobretodo, nadar y bicicleta . No se si seguiré entrenándome con tanta dedicación para correr. Quizás lo deje hasta el cuarto trimestre. No lo tengo claro, pero haga lo que haga, ha sido un acierto buscar un entrenador, y una suerte encontrar a Juan. Aunque no siga todo este año... repetiré.


lunes, 3 de febrero de 2014

Balance de enero

vaya por delante que ha sido un visto y no visto. Enero ha pasado, y casi no me he enterado. Enero ya se ha ido, y yo sin saber como ha sido. Podría buscar más rimas fáciles, pero lo dejo ahí. Que luego todo son comentarios irónico-sarcásticos sobre mi faceta artístico-creativa.
Al grano. Enero ha sido un mes en el que, tal y como decía en el balance de diciembre, he seguido con el entreno de calidad. No tantas series como el mes pasado, pero habrán caído seis o siete días seguro. Y otros de cuestas. Y otros de tiradas largas. Y otros... bueno, pues otros de lo que tocara en la planificación.
Como cosa distinta, decir que he participado en mi segunda 10K. La primera fue en Barcelona, y esta ha sido en Zaragoza. La carrera del Roscón. Cuando terminas te dan un roscón, similar al de Reyes, pero en este caso denominado "de San Valero" (patrón de los ciudadanos de Zaragoza).
Me planteé la carrera como un test del objetivo del primer trimestre del año, que no es otro que mejorar en velocidad para salirme de los ritmos más lentos de las ultras y las carreras de montaña.
Y hay que decir que fue un éxito. Salí a 4 minutos/km pensando que si en el km seis o siete reventaba pues no pasaba nada. ¡Y no reventé! Terminé la carrera en 39:45, o lo que es lo mismo, sub-40. Me lo dicen hace tres meses y no me lo creo, pero parece que el entreno de calidad da sus frutos. A ver si en la Maratón de Barcelona bajamos de 3h15m.

Las cifras que han salido este mes son:

  • he salido a correr 18 días, un total de 190 kilómetros
  • cero natación
  • cero bicicleta

Para este mes, seguiré con el entreno de calidad en el que ya he visto que se incluyen tiradas largas para asimilar ritmos. Depende de como empezaré otra vez con la natación. Y seguiré con un día a la semana de estiramientos. 

nada de plátanos y frutos secos: ¡el Roscón de San Valero!