A este le conozco (no en persona) porque un día estando en Decathlon, vi un libro llamado "Ultramaratón" y me lo compré. Así de simple. El nombre me sonaba de cuando leo páginas de ultra carreras por Internet. Me acababa de terminar el libro "Nacidos para correr" y aprovechando la inercia, no me lo pensé dos veces. Cogí el libro, pasé por caja y empecé a leer cuando llegué a casa. Se lee casí del tirón. Sólo se me ocurre un adjetivo para describir el libro: Americano. No por el estilo de la escritura, no por el personaje en si que es de origen griego, sino por el parecido a una gran producción de estas que, al menos en mis tiempos, se calificaban de "Americanada". Imaginad la típica película con explosiones, acción, velocidad, más explosiones, más acción, más de todo... una superproducción. Vamos: como el inicio de cualquiera de James Bond o de Misión Imposible. Pues eso, a la n-esima potencia. Eso es el libro. De tanto, hasta me gustó.Dean Karnazes no parece de los corredores sobre los que he escrito en mi blog (Anton Krupicka, Scott Jurek, Kilian Jornet...), sobre los que opino que destilan sencillez, humildad, etc. Su libro no conlleva una lectura profunda, con mensaje... Dean Karnazes es una máquina. Es... LA MÁQUINA. El Terminator del asfalto. El devora-zapatillas de Norteamérica. El corredor de fondo llevado al límite. Al menos esta es la impresión que me llevé al leer su libro. Quizás, como siempre digo, cuando le conoces en persona no tiene nada que ver con la imagen que me he llevado. Pero por lo que he leído...Eso sí: se dedica a recorrer el mundo por buenas causas, ayudando a que la gente, visitando colegios, y pregonando la buena alimentación y la vida sana.

Es un personaje mediático. Muy mediático. Ha sabido rentabilizar su afición, su "vivir de lo que le gusta" (joer, que'nvidia!). Es de los que aparecen enseñando abdominales, muchas, en la revista Man's Health. Este no corre semidesnudo como Krupicka por ser minimalista. Lo hace para lucir cuerpo. Porque puede. Practica miles de deportes a cual más envidiable. Duerme poco, aprovecha el tiempo, está sanote... De su libro me quedo con algunas experiencias de las que relata. El día que cumplía, creo recordar que 30 años, le dio una depre, se medio-emborrachó, huyó del bar en el que estaba (y en el que una señora se lo quería ligar) y empezó a correr hasta no poder más, en calzoncillos y zapatos de trabajo. Su mujer le tuvo que ir a buscar en coche la mañana siguiente a 50 kilómetros de su casa. Es un corredor que es capaz de pedir por teléfono una pizza y que se la lleven a un punto kilométrico del autopista porque está corriendo por allí una tirada larga (muy larga) por una causa benéfica. Ha participado en carreras de las que se apuntan 8 personas formando un equipo de relevos, siendo él solo todo el equipo, (pa macho yo!), sin relevarse. Son carreras de más de 160 km. Ha ganado varias ultras, entre ellas la Badwater de 2004. Ha corrido 50 maratones en 50 estados de los Estados Unidos en 50 días consecutivos, terminando en la de Nueva York y finalizándola en tres horas. En fin, eso y mil cosas más.
La verdad es que el libro lo recomiendo. Es una fantasmada (al menos yo así lo recuerdo), pero entretenido. Y si queréis más información sobre Dean Karnazes, Internet está lleno, porque lo que se dice mediatico... lo es un rato.










