Vaya por delante que estar preparado para afrontar una carrera de este tipo no es sinónimo de terminarla. Depende del día. Depende de cómo te encuentres ese día. Depende de las condiciones atmosféricas de ese día. Depende de 1000 cosas. Pero hay que estar preparado para intentarlo. El Ultra Trail del Mont-Blanc no es una prueba a la que decidas apuntarte y te pongas a entrenar un año antes para terminarla. Requiere llegar con la preparación suficiente como para estar entre 35 y 40 horas corriendo y andando por la montaña, superando un desnivel positivo de 10.000 metros (y otros tantos negativos) a lo largo de 170 km. Y la pregunta es: ¿estoy preparado? Para responder, lo mejor es ver cómo he llegado a este punto.
Estas pruebas, como todo en la vida, tienen dos componentes básicos: el físico y el mental. Sé que esta dicotomía es un concepto bastante repetido en mi blog, pero es como veo yo la vida. Soy muy consciente de estas dos dimensiones. Cuerpo y alma, físico y mental, fuerza y concentración... En el equilibrio está la base de muchos éxitos. Y en las ultras, no puede ser de otra forma. Quien diga que "todo cabeza", está equivocado. Quien diga "hay que estar muy fuerte", no es consciente del total. Equilibrio...
¿Cómo llego desde el punto de vista de la preparación física?
Empecé con esto del correr en el año 2007, con mi primera maratón. Cuando afronte la vuelta al Mont-Blanc, habrán pasado 9 años desde esa fecha, y durante estos nueve años, he ido consolidando etapas.
2007
Corrí mi primera carrera con dorsal. Un Maratón, con dos cojones. Ya que empezamos... a lo grande. A ver, no es que sea así de imprudente. Fue el primer maratón que se organizó en Zaragoza, y lo medio organizó mi jefe en aquellas fechas (cuando trabajé en la Expo). Debo decir que NO estaba preparado para afrontar de una forma digna los 42 Km. De hecho, completé con semi-éxito los primeros 30, en unas 3h15m, y los otros 12 me costaron 1h45. En total casi 5 horas para terminar, pero lo hice.
2008
Un par de medias maratones, una de ellas con algo de desnivel (la carrera del Ebro).
2009
Seguí consolidando distancia, con 3 medias maratones (una de ellas también con algo de desnivel, siguiendo el camino de Santiago) y otra vez el maratón de Zaragoza, esta vez mejor preparado.
2010
Empecé con carreras de montaña, de distancia media maratón y desniveles de 1000 m+. Seguí con alguna media de asfalto y otra vez el maratón de Zaragoza.
2011
Medias de montaña, dos maratones de asfalto... empecé a acumular distancias y desniveles. A hacerme con la montaña.
2012
Di un salto cualitativo. Ese año, además de alguna media de montaña y un duatlón, corrí mi primera "ultra", en llano. La Jorgeada de Aragón, 78 Km que van desde Zaragoza hasta Huesca. Además, corrí mi primera de montaña de 67 km, y 4000 D+ de las que ya tardas más de 12 horas en completar. En mi caso, 14 horas. Poco a poco, introduciéndome en el mundo de las carreras de más de 10 horas.
2013
Añado un triatlón distancia medio-ironman, y una ultra de 100 Km y 6000 D+, que tardé en completar 18 horas.
2014
Sigo con alguna carrera de las de más de 20 horas, otro medio ironman, y abandono en el Gran Trail del Aneto Posets, cuando llevaba 17 horas. Abandoné sabiendo que ese abandono me impediría optar al Ultra Trail del Mont-Blanc de 2015. Con ese abandono me quedaba sin los puntos necesarios para ir. Pero
vi que no estaba preparado para una carrera de dos noches. Hice bien. Paso a paso...
2015
Además de dos maratones de asfalto, una de montaña, varias medias de asfalto y montaña... finalicé una carrera de 34 horas, el Gran Trail de Aneto-Posets. Ese año si que lo terminé. Dos noches sin dormir para terminar los 109 km y 7000 D+.
En resumen, me planto en 2016 habiendo consolidado durante 9 años distancias, desniveles, tiempos de carrera... Creo que en la parte de preparación física estoy más o menos preparado. Este año, de todas formas, estoy entrenando enfocando todo mi entreno al día del UTMB.
¿Y cómo llego desde el punto de vista de la preparación mental?
Creo que bastante bien. Aquí, la madurez es un grado. Aparte de lo que me ha tocado trabajar la faceta mental en las distintas pruebas que he ido finalizando o abandonando, me considero un tío con bastante cabeza. La preparación de estos años también ha ido en esta línea, hasta el punto de haber terminado ya una carrera de las que empieza un viernes a las doce y termina el domingo a media mañana. Si lo he hecho una vez, en principio es que estoy preparado.
¿Quiere esto decir que voy a terminar la carrera? No hijo no... Esto quiere decir que me presento al examen con la sensación de haber estudiado durante todo el curso, y que aún me queda un último repaso por dar. Independientemente de esto, puede ser que el día del examen no me salga bien. Ya veremos.