miércoles, 20 de abril de 2016

Osán cross mountain 2016: crónica

Vaya por delante que la Osán no es una ultra,  Pero salieron 84 km. y unos 3000 D+. La carrera oficial son 17 km. y 1000 m. de desnivel. ¿Y el resto? Pues es lo que tiene tener amigos frikis. Hace un par de semanas salí a correr con uno de los frikis en cuestión (intentaré mantener el anonimato) y mientras corríamos íbamos comentando las siguientes carreras que teníamos planificadas.

- Oscar, tu vas a la Osán, no?
- Si, si.  Además, al igual que el año pasado saldremos desde Huesca corriendo la noche anterior.
- ein?
- Si, quedamos unos cuantos, salimos sobre las 20:30, llegamos a Osán sobre las 9 de la mañana,  nos cambiamos y a correr. Marcos también se apunta este año.
- Jodó! y esto es algo oficial?
- No, si quieres te metemos en el grupo de whatsapp y si te animas...

Dicho y hecho. Por la noche ya estaba en el grupo de frikis que iban a "alargar por delante" la carrera del domingo 17. Íbamos a contar con dos furgonetas de apoyo durante toda la noche que nos darían cobertura en 5 puntos del trayecto. Café, caldo caliente, geles, fruta, bocadillos ... Yo preparé una tarta de manzana. Otros llevaron tortilla de patatas. Galletas, turrón, coca-colas... ¡Como en un hotel de los buenos, oigan!
Y allí que nos plantamos en la estación de Huesca el sábado a las 20:30 y empezamos a correr. Justo antes de salir empezó a caer una lluvia fina que no nos dejaría hasta pasada la media noche. En algunos tramos más intensa, en otros más llevadera, pero empezamos con lluvia. Por suerte las furgonetas llevaban nuestro equipaje y nos pudimos cambiar de ropa cuando fue necesario.

Éramos 18 y más o menos todos fuimos al mismo ritmo durante todo el recorrido. En algún momento nos dividíamos, pero en seguida nos reagrupábamos. Fue una quedada de amigos, algunos que ya lo eran, y otros que no conocía y que espero lo sean a partir de ahora. El apoyo fue de lo más genial. Correr por la noche, divisar una luz a lo lejos y empezar a oir gritos de apoyo y ánimo que no paran hasta que te dan un vaso con caldo caliente, no tiene precio.

Llegamos a Osán sobre las 08:30, coincidiendo con la llegada del resto de corredores que iban a disputar la prueba. Aplausos, gritos de ánimo... y nosotros (al menos yo) con la risa tonta de la emoción, de no haber dormido, de haber pasado una noche inolvidable y de saber que ahora empezaba la segunda perte.

Tuvimos unos 45 minutos para cambiarnos de ropa, comer algo, organizar las bolsas, saludar al resto de Andandaeh's, hacernos alguna foto y dirigirnos a la salida. Marcos, Oscar y yo nos situamos bastante atrás. Nos la ibamos a tomar (en principio) con calma. 3...2...1... go!

Salimos con el furgon de cola y con las piernas bastante cargadas. Nos costó coger el ritmo, pero lo cogimos. En la primera cuesta se produjo un tapón considerable. Superado el tapón me empecé a poner nervioso con la música que sonaba en el teléfono (sin auriculares) de una corredora. Era como escuchar a esa gente que va por la calle oyendo música y que suena con una calidad pésima, amén que lo que suena no suele ser de mi agrado. La chica iba a mi ritmo, con lo que la música me acompañaba. Me estaba rallando bastante, y en un momento dado les dije a Marcos y a Oscar "yo no aguanto esto. Me piro" y apreté.

Fui cogiendo ritmo y una vez superado a todo el pelotón de cola empecé mi carrera. La subida de 1000 m. de desnivel hasta la ermita de Sta. Orosia.  Me acoplé a Arturo y a Rubén, dos compañeros de Andandaeh y llegamos juntos hasta arriba a un ritmo bastante majo. Allí se me fueron. Mis piernas empezaban a pesar...

Después del llano de Sta. Orosia, empezaba la bajada de 5 km hasta la meta. Me lancé,  y teniendo en cuenta lo hecho polvo que estaba  no se me dio mal. Apliqué lo de que yendo rápido y dejándome caer hacia adelante cargaba menos los cuadríceps, así que pese a estar mojado el suelo hice una bajada de esas en las que no retienes en casa pisada. ¡A saco! (a saco, dentro de las posibilidades que me permitían mi lamentable estado :-) )

Entré en meta en 2h36m. Cervezaco, cambiarme de ropa y plato de migas con huevo. Ración doble, por cierto.

En total fueron unas 15 horas y 84 km, con sus paradas, su comida, sus descansos, corriendo toda una noche... un buen entreno para la Ultra del Mont-Blanc.

quedada en la estación

foto oficial y discurso del gran Teo

grande el equipo de apoyo!

avituallamiento bajo la lluvia

todo preparado para nuestra llegada

¡hasta nos encontraron un trono para descansar!

no faltó de nada

en el Dolmen

ya cerca de Osán

Llegada a Osán

avituallamiento post-primera parte

reorganización

todo listo para empezar la carrera

¿cara de cansado? noooo....

subiendo con Arturo y Rubén

Creo que me pillan..

me pillaron. Y yo, cediendo el paso como un caballero :-)

últimos kilómetros
y las merecidas migas, con Jorge, Vanesa y Quique



sábado, 9 de abril de 2016

Balance de marzo

Vaya por delante que el hecho de que haya pasado un mes más, es sinónimo de que falta un mes menos. Tal cual. Sumas por un lado, restas por otro. Sólo me quedan cuatro y medio para el Mont-Blanc.

Este mes de marzo tocaba ir acumulando y es lo que he hecho. Sin meterme sesiones muy largas, he ido rellenando los huecos que me dejaba el día a día con lo que me encajaba en ese momento del día. Salidas de entre siete y dieciocho kilómetros. Nada de entreno de calidad, de series o cuestas. Nada de velocidad. Bastante gimnasio, algo de spinning... Acumulando.
He hecho ejercicio 27 de los 31 días, y si cuento las sesiones (algún día he doblado) me salen 31. No está mal.

Las cifras que han salido son las siguientes:


  • he salido a correr 19 días, un total de 240 km-4200 D+  en unas 26 horas
  • he realizado 8 sesiones de gimnasio (abdominales, TRX, circuitos, pesas...)
  • he ido a spinning 4 días
Para abril: toca cambio de ciclo. Seguiré con el spinning y el gimnasio, pero tengo la intención de acumular más kilómetros. Salidas más largas, aunque sea andando. Ahora tengo que empezar el entrenamiento específico, con más desnivel en cada sesión, a velocidad más lenta, durante más tiempo... De entrada tengo planificada una salida de más de 70 km (todavía no se si la Jorgeada o la Osan en su "variante ultra"). El resto, una vez más, según me permita el día a día. Habrá que ir sacando horas de donde sea :-)


jueves, 7 de abril de 2016

#UTMB - Estoy preparado?

Vaya por delante que estar preparado para afrontar una carrera de este tipo no es sinónimo de terminarla. Depende del día. Depende de cómo te encuentres ese día. Depende de las condiciones atmosféricas de ese día. Depende de 1000 cosas.  Pero hay que estar preparado para intentarlo. El Ultra Trail del Mont-Blanc no es una prueba a la que decidas apuntarte y te pongas a entrenar un año antes para terminarla. Requiere llegar con la preparación suficiente como para estar entre 35 y 40 horas corriendo y andando por la montaña, superando un desnivel positivo de 10.000 metros (y otros tantos negativos) a lo largo de 170 km. Y la pregunta es: ¿estoy preparado? Para responder, lo mejor es ver cómo he llegado a este punto.

Estas pruebas, como todo en la vida, tienen dos componentes básicos: el físico y el mental. Sé que esta dicotomía es un concepto bastante repetido en mi blog, pero es como veo yo la vida. Soy muy consciente de estas dos dimensiones. Cuerpo y alma, físico y mental, fuerza y concentración... En el equilibrio está la base de muchos éxitos. Y en las ultras, no puede ser de otra forma. Quien diga que "todo cabeza", está equivocado. Quien diga "hay que estar muy fuerte", no es consciente del total. Equilibrio...

¿Cómo llego desde el punto de vista de la preparación física?

Empecé con esto del correr en el año 2007, con mi primera maratón. Cuando afronte la vuelta al Mont-Blanc, habrán pasado 9 años desde esa fecha, y durante estos nueve años, he ido consolidando etapas.

2007
Corrí mi primera carrera con dorsal. Un Maratón, con dos cojones. Ya que empezamos... a lo grande. A ver, no es que sea así de imprudente. Fue el primer maratón que se organizó en Zaragoza, y lo medio organizó mi jefe en aquellas fechas (cuando trabajé en la Expo). Debo decir que NO estaba preparado para afrontar de una forma digna los 42 Km. De hecho, completé con semi-éxito los primeros 30, en unas 3h15m, y los otros 12 me costaron 1h45. En total casi 5 horas para terminar, pero lo hice.

2008
Un par de medias maratones, una de ellas con algo de desnivel (la carrera del Ebro).

2009
Seguí consolidando distancia, con 3 medias maratones (una de ellas también con algo de desnivel, siguiendo el camino de Santiago) y otra vez el maratón de Zaragoza, esta vez mejor preparado.

2010
Empecé con carreras de montaña, de distancia media maratón y desniveles de 1000 m+. Seguí con alguna media de asfalto y otra vez el maratón de Zaragoza.

2011
Medias de montaña, dos maratones de asfalto... empecé a acumular distancias y desniveles. A hacerme con la montaña.

2012
Di un salto cualitativo. Ese año, además de alguna media de montaña y un duatlón, corrí mi primera "ultra", en llano. La Jorgeada de Aragón, 78 Km que van desde Zaragoza hasta Huesca. Además, corrí mi primera de montaña de 67 km, y 4000 D+  de las que ya tardas más de 12 horas en completar. En mi caso, 14 horas. Poco a poco, introduciéndome en el mundo de las carreras de más de 10 horas.

2013
Añado un triatlón distancia medio-ironman, y una ultra de 100 Km y 6000 D+, que tardé en completar 18 horas.

2014
Sigo con alguna carrera de las de más de 20 horas, otro medio ironman, y abandono en el Gran Trail del Aneto Posets, cuando llevaba 17 horas. Abandoné sabiendo que ese abandono me impediría optar al Ultra Trail del Mont-Blanc de 2015. Con ese abandono me quedaba sin los puntos necesarios para ir. Pero vi que no estaba preparado para una carrera de dos noches. Hice bien. Paso a paso...

2015
Además de dos maratones de asfalto, una de montaña, varias medias de asfalto y montaña...  finalicé una carrera de 34 horas,  el Gran Trail de Aneto-Posets. Ese año si que lo terminé. Dos noches sin dormir para terminar los 109 km y 7000 D+.

En resumen, me planto en 2016 habiendo consolidado durante 9 años distancias, desniveles, tiempos de carrera... Creo que en la parte de preparación física estoy más o menos preparado. Este año, de todas formas, estoy entrenando enfocando todo mi entreno al día del UTMB.

¿Y cómo llego desde el punto de vista de la preparación mental?

Creo que bastante bien. Aquí, la madurez es un grado. Aparte de lo que me ha tocado trabajar la faceta mental en las distintas pruebas que he ido finalizando o abandonando, me considero un tío con bastante cabeza. La preparación de estos años también ha ido en esta línea, hasta el punto de haber terminado ya una carrera de las que empieza un viernes a las doce y termina el domingo a media mañana. Si lo he hecho una vez, en principio es que estoy preparado.

¿Quiere esto decir que voy a terminar la carrera? No hijo no... Esto quiere decir que me presento al examen con la sensación de haber estudiado durante todo el curso, y que aún me queda un último repaso por dar. Independientemente de esto, puede ser que el día del examen no me salga bien. Ya veremos.