Vaya por delante que esto no me ocurre a menudo, pero hoy se me ha ido la pinza un pelín. Hace pocos días, examinando posibles rutas en el fantástico Google Earth (herramienta indispensable para el corredor de caminos) se me pasó por la cabeza una tirada larga hasta unos molinos que siempre veo a lo lejos cuando corro por los montes de Cuarte. Por esa zona hay muchos caminos entrecruzados, con lo que se puede hacer BTT (yo no hago) sin conocimiento, hasta aburrirse. Ayer pensé en que hoy podría hacer esta ruta, pero rápidamente me dije que no. Precisamente ayer había hecho una tirada de 16 km, me duele la planta del pie, los molinos están lejos... De entrada, ruta descartada, pero por si acaso le dije a mi santa que si volvía un pelín tarde que no se preocupara. Me acosté sobre las 12, y me dejé preparada la ropa de frío, una mochilita con agua, un par de geles, un bimbo-con-nutella y el frontal. La idea era levantarme antes de que saliera el sol e irme por los montes de Cuarte con el frontal. Un par de horitas, y vuelta a casa.
Hoy me he despertado a las 6. Será la inercia de todos los días. Sin darme tiempo a repensármelo, me he vestido y a la calle. Frio y niebla, a parte de la oscuridad. Cuando a 3 km de casa he dejado atrás la última farola me he adentrado en la oscuridad más absoluta. La luz del frontal, enfocando lejos rebotaba en la niebla y no se veía nada, como cuando vas en coche con niebla y pones las largas. Apuntando hacia abajo, veía gotitas en suspensión delante mío y un círculo iluminado en el suelo, de unos dos palmos de diámetro, que avanzaba justo delante. Ha sido una sensación extraña. Me he salido del camino que tenía previsto. Lo he sabido porque hacía bajada y yo se perfectamente que allí tocaba llano. Como no podía ver más allá de un par de metros, no he localizado el camino bueno. Tampoco me he preocupado mucho, ya que se que todos esos caminos se conectan, y contaba que cuando amaneciera, cosa que ha ocurrido unos 45 minutos después, me podría reorientar. Viendo después la ruta registrada por el garmin, he visto que he hecho un pequeño bucle al principio. A partir de ese momento, con niebla pero viendo algo a mi alrededor, me he ido animando. Veía. Eso era calidad de vida! No se en que momento he decidido hacer la ruta hasta los molinos, aun sabiendo que estaban lejos. "Que sea lo que Dios quiera. Total, llevo agua y un bocata de pan bimbo. Y el teléfono y 20 euros". La niebla no se ha levantado, hacía frío, he pensado que no podía parar mucho porque igual me quedaba pajarito, con lo que ha tocado correr y como mucho, cada media hora andar un par de minutos. He llegado a un pueblo llamado Torrecilla de Valmadrid. Eso me sonaba del Google Earth, con lo que de momento iba bien. A partir de las 9 me he empezado a cruzar con ciclistas. En grupo, solos, en pareja, en mogollón...Todos me miraban "raro". Sería por la cara de cansado y el buff en la cabeza. Ya de vuelta le he mandado un mensaje a Ana diciendo que una hora más o menos estaba en casa. Y así ha sido. A las 11:30 he vuelto. Han salido 46 kilómetros (663 desnivel+) en unas 5 horas. Cansado, contento, satisfecho... Esto es más que una maratón. ¿me puedo considerar corredor de ultra-distancias? Como comentario: en 5 horas me he bebido medio litro de agua como mucho y me he comido medio sandwich y un gel de sabor manzana. Y había salido sin comer ni beber nada. Esto me hace pensar en todas las dudas que surgen y las recomendaciones que se dan en cuanto a correr en ayunas o no, cargar hidratos la noche de antes, etc. Escribiré sobre ello.
Hoy me he despertado a las 6. Será la inercia de todos los días. Sin darme tiempo a repensármelo, me he vestido y a la calle. Frio y niebla, a parte de la oscuridad. Cuando a 3 km de casa he dejado atrás la última farola me he adentrado en la oscuridad más absoluta. La luz del frontal, enfocando lejos rebotaba en la niebla y no se veía nada, como cuando vas en coche con niebla y pones las largas. Apuntando hacia abajo, veía gotitas en suspensión delante mío y un círculo iluminado en el suelo, de unos dos palmos de diámetro, que avanzaba justo delante. Ha sido una sensación extraña. Me he salido del camino que tenía previsto. Lo he sabido porque hacía bajada y yo se perfectamente que allí tocaba llano. Como no podía ver más allá de un par de metros, no he localizado el camino bueno. Tampoco me he preocupado mucho, ya que se que todos esos caminos se conectan, y contaba que cuando amaneciera, cosa que ha ocurrido unos 45 minutos después, me podría reorientar. Viendo después la ruta registrada por el garmin, he visto que he hecho un pequeño bucle al principio. A partir de ese momento, con niebla pero viendo algo a mi alrededor, me he ido animando. Veía. Eso era calidad de vida! No se en que momento he decidido hacer la ruta hasta los molinos, aun sabiendo que estaban lejos. "Que sea lo que Dios quiera. Total, llevo agua y un bocata de pan bimbo. Y el teléfono y 20 euros". La niebla no se ha levantado, hacía frío, he pensado que no podía parar mucho porque igual me quedaba pajarito, con lo que ha tocado correr y como mucho, cada media hora andar un par de minutos. He llegado a un pueblo llamado Torrecilla de Valmadrid. Eso me sonaba del Google Earth, con lo que de momento iba bien. A partir de las 9 me he empezado a cruzar con ciclistas. En grupo, solos, en pareja, en mogollón...Todos me miraban "raro". Sería por la cara de cansado y el buff en la cabeza. Ya de vuelta le he mandado un mensaje a Ana diciendo que una hora más o menos estaba en casa. Y así ha sido. A las 11:30 he vuelto. Han salido 46 kilómetros (663 desnivel+) en unas 5 horas. Cansado, contento, satisfecho... Esto es más que una maratón. ¿me puedo considerar corredor de ultra-distancias? Como comentario: en 5 horas me he bebido medio litro de agua como mucho y me he comido medio sandwich y un gel de sabor manzana. Y había salido sin comer ni beber nada. Esto me hace pensar en todas las dudas que surgen y las recomendaciones que se dan en cuanto a correr en ayunas o no, cargar hidratos la noche de antes, etc. Escribiré sobre ello.


