Tengo un conflicto mental. Vengo postulando en algunos de mis posts la filosofía del corredor de fondo "de los que van sin reloj". De los que salen a correr sin agobios, simplemente por correr. De los que no les importa perder un par de minutos contemplando una buena vista cuando encuentran un paraje bonito. Decía que la gran diferencia entre los corredores de medias maratones o maratones y los ultrafondistas, es que (salvo en los aspirantes a podium) los primeros entrenan series, cuestas, sprints, etc... lo que sea para bajar uno o dos segundos por kilómetro, mientras que los segundos simplemente corren. Se visten, salen a la calle, ponen un pie delante de otro, y repiten este gesto n-mil veces. Yo me considero de los segundos. Cuando empecé a correr por montaña me dije que probablemente no correría más maratones de ciudad. Se sufre y tiene que ser malo para las rodillas.
SIN EMBARGO: hace cosa de un mes me apunté al Maraton de Zaragoza que tendrá lugar el próximo día 6 de Noviembre. Me apunté casi sin querer, porque estaba en una tienda comprando calcetines y vi que era el último día con precio barato. Como soy catalán y era barato...no me lo pensé. Me apunté pensando en completarla en 4 horas, o en 3:45 como mucho. Sin grandes pretensiones. Incluso hablé con un amigo que suele correr maratones, y dijimos de correr juntos, sin apretar, ya que ni él ni yo estábamos entrenando para la cita. Finalmente José Luís creo que será la liebre de 3:45, con lo que me lo puso "a huevo" para seguir con el plan de correr sin muchas ambiciones. 3:45 sale a unos 5:20 minutos/km. Creo que no tendré problemas.
PERO (siempre hay un pero): hace dos días miré el plan de entrenamiento para correr en 3:30, escrito por Chema Artero y vi que para esta semana, a tres de la prueba, proponía "test de 25 km al ritmo que tengamos previsto correr el maraton". Ayer corrí 26 km a ritmo de 5:02 m/km. Fue duro, ya que los primeros quince fueron a 5'/km, los tres siguientes a unos 5:30-6:00/km, y para recuperar la media, los ocho últimos a ritmos de entre 4:30 y 4:45 por kilómetro. Lo aguanté bien, pero con una sensación de esfuerzo bastante considerable. Tengo claro que no aguantaría una maratón a 4:40'/km, pero a 5 supongo que sí. Y eso implicaría terminarla sobre las tres horas y media. Y sería batir mi record. Y terminaría cansado. Y sufriría los últimos kilómetros. Y eso va en contra mi filosofía de correr para disfrutar, sin agobios, sin sacar el corazón por la boca. Y ahí está mi conflicto mental. El maratón invita a superarte a ti mismo, a forzar, a bajar unos segundos por kilómetro, a mantener una velocidad constante y fuerte durante 42 km. A ser competitivo. Se trata del disfrute por auto-superación, no de disfrutar del entorno. Pero es tentador. Acabar reventado, con la satisfacción de haber arañado unos minutos al tiempo de la última marca, es tentador. ¿Lo pruebo? No se que haré. Supongo que saldré a ritmo de 3h30, (5'/km) y si a media carrera veo que flojeo, dejaré que me coja José Luís con su globo de 3:45. Y si no flojeo, pues igual aprieto más, y a bajar marca en el Maratón, cosa que creí que no me iba a plantear nunca.Se admiten apuestas: al que se acerque más al crono final - hh:mm:ss - le regalaré un libro sobre correr (que ya me he leído y no creo que nadie en casa se lo vaya a leer) o le invitaré a una caña si prefiere. Dejad la previsión en forma de comentario!

Perdona, pero no comparto del todo tu visión. Además creo que ambos tipos no son incompatibles.
ResponderEliminarYo me considero más de los primeros, "corredores de medias y maratones". Pero para mi no se trata solo de luchar con el reloj. Hay mucho disfrute en el autoconocimiento de tu cuerpo, en saber qué entrenamiento le va bien y cual no tan bien, en sentir cómo el cuerpo asimila cada sesión. El rascar unos segundos en una carrera, para mi no tiene tanto que ver con el "coleccionar" marcas personales, sino con el reto de saber administrar, en buscar la mejor estrategia de carrera para hacerlo lo mejor posible, en saber hasta dónde arriesgar sin fundirte... Desde este punto de vista las carreras son una parte necesaria en el hábito de correr, pero no son el objetivo. El objetivo está en disfrutar del hecho de correr, y para mi hay más disfrute cuando entiendo cómo funciona mi cuerpo, cómo es capaz de mejorar o por qué algunos días es mejor romper los planes y hacer lo que más te apetezca.
Si te lo tomas así seguro que te apetece más "probarte" el día de la maratón y ir a buscar una marca. Piensa en los últimos 10 km no como un sufrimiento seguro sino como un reto que te motive: cómo hacer para correr los 10km del recorrido más feos, con menos público y con más viento y aun así mantener el ritmo, acelerar si te ves con fuerzas y llegar a la meta con la satisfacción de haber sabido administrar y mantener tu ritmo a pesar de los inconvenientes.
Si te he convencido, apuesto a que bajas de 3:30:00. Yo diría 3:28:30
Creo que con el entreno que llevas no deberías tener ningún problema en intentar ir a por el 3:30 . Pienso que las dos cosas son compatibles. Yo no cambiaría por nada la sensación de una tirada larga por montaña sin crono pero a su vez no hay maratón que no intente mejorar el tiempo de la anterior y lo de todo intentándolo. El resultado final ya sabes que depende de muchos factores pero creo que va a valer la pena que lo intentes. Suerte !!!
ResponderEliminarYo diría 3:29:10
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