Vaya por delante que iba a probar. Probado, y prueba
superada. Este domingo corrí mi primer duatlón. El duatlón cross de Perdiguera,
de la serie
Monegros-Man.
La prueba consistió en correr 5 kilómetros a pie, 18
en bicicleta, y otros 2,5 a
pie. Aunque no son distancias muy largas, tenía ganas de probarlo para ver como
reacciona el cuerpo ante estos cambios de medios, para ver la logística de una
prueba de este estilo, porque tengo como objetivo para el próximo año correr
un triatlón, y por algún sitio hay que empezar. Ahí va la crónica.
El sábado quedé con Cesar para probar si su bicicleta y la
mía le cabían en su coche. Iba a ir con
él, y no era cuestión de darnos cuenta el domingo de que teníamos un problema
logístico. Cuando cogí la bici me di cuenta de que la rueda trasera estaba
pinchada. Las cargamos en el coche, comprobamos que cabían, y nos emplazamos al
domingo por la mañana. Por
la tarde cambié la cámara de la rueda. Desmontar la rueda, cambiar la cámara,
montar la rueda. ¡Ojo a este detalle!
El domingo a las 8:30 de la mañana cargamos las bicis y en
poco más de media hora nos plantamos en Perdiguera. Hacía frío, mucho. Y viento.
El día era soleado, pero frío y ventoso. Que raro en estas tierras... Recogimos
el dorsal, preparamos las bicis, nos enteramos de como se harían las
transiciones... En fin, lo que sería una toma de contacto con este nuevo
escenario para nosotros. Tanto Cesar como yo somos corredores y novatos en este
tipo de pruebas, en las que no se trata de “petardazo y a correr”.
Hasta poco antes del inicio de la prueba estuvimos
viendo a las categorías inferiores corriendo sus duatlones. Es increíble ver a
niños de menos de 10 años participando en estas competiciones.
Conforme llegaban los participantes, me di cuenta de una cosa: allí había nivel. Yo
iba con la bici y lo puesto. La gente iba con bicicletas "más que
majas", con pedales y zapatillas automáticas para cambiarse de calzado en cada
tramo, equipados con ropa de duatleta "pofesional", etc. Yo que iba
a probar... Pues eso. Con lo puesto. Pantalón de correr, camiseta, sudadera y la
bici.
A las once menos cinco, ya en mogollón debajo del arco de
salida, vi que la mayoría de la gente que estaba allí eran ciclistas que además
corrían. No corredores que además iban en bici, como yo. También había súper-máquinas,
los que aspiraban a las primeras plazas. Pero el grueso del grupo, por su constitución, no parecían precisamente
corredores de fondo.
Salida, empiezo a correr y realizo los 5 kilómetros en 21:12,
(a 4,14 min/km). Durante este tramo adelanto a bastante gente, y me da la impresión de que por
poco que lo haga bien con la bicicleta, acabaré en una posición digna. Llego a
la primera transición. Me pongo una sudadera, el casco, cojo la bici y a correr
por el pasillo hasta volver a salir. Empiezo a pedalear. Es duro, y enseguida
me empiezan a pasar corredores. Conforme pasan los kilómetros, me pasan más y
más corredores. ¡Joder! ¿Tantos tenía por detrás? Es un no parar. Parece que
sin esfuerzo, van pasando uno a uno. Gritan: "derecha!" y te pasan
por la derecha. "Izquierda", y te pasan por la izquierda. Educados
lo son todos. Y son muchos. En un punto en el que voy bastante rápido toco el
freno de atrás y ... sorpresa: ¡no frena! Mierda, con lo del pinchazo de ayer
seguro que he jodido el freno de disco al sacar y poner la rueda. Compruebo
que frenando casi a tope algo se para la bicicleta, y ayudando con el de
delante, controlo la
velocidad. Por suerte el terreno no es muy técnico y no
obliga a tirar de frenos. Hace viento, mucho, y se me hace pesado lo de pedalear.
Me cuesta avanzar. Termino la primera vuelta, de 9 km. A por la segunda. Esta vez me
pasan menos ciclistas (intuyo que pocos quedarán por detrás). Me cuesta
pedalear, pero se me pasa más rápido que la primera vuelta. Llego a la segunda
transición. Dejo la bici y el casco y empiezo a correr. Conforme cruzo el pasillo
donde están las bicis veo que hay muchísimas en su sitio, lo que quiere decir
que todos estos duatletas ya han pasado. He realizado los 18 km. en 1h 02m, a 17,3 km/h. Me doy cuenta
que lo de la bici me ha puesto en mi sitio. A por el último tramo. Al
principio, las piernas parecen de madera. Cuesta correr. Pero se que esto se me
pasará, con lo que por mucho que duelan, corro. Corro y no lo hago mal.
Adelantando a unos cuantos, y finalizo el tramo de 2,5 km. en 11:29 (a 4,35 min/km).
Llego a la meta satisfecho de terminar mi primer duatlón y de estar entero, con
la sensación de que si entreno algo más en bicicleta (bueno, de hecho, si
entreno algo en bicicleta, porque desde junio pasado la he cogido 2 veces), tampoco
lo haré tan mal. Al final, un tiempo de 1h35m y posición 280 de un total de 400
inscritos, el 68 de mi categoría (veteranos 1). No está mal. Cesar ha llegado 7
minutos antes que yo, el 189. En los 7 minutos anteriores a mi entrada, han
entrado casi 100 corredores.
Como gracia final, cuando recojo la bicicleta me doy cuenta de que la rueda de detrás va
frenada. El freno no funcionaba bien, pero rozaba. Levantando el sillín y
haciéndola girar, se frena antes de dar una vuelta entera. He corrido "con
el freno puesto". ¡Hay que joderse! ¡Con razón me costaba tanto pedalear!.
Aunque no es excusa, seguro que algo mejor me hubiera ido con una bici "en
condiciones". Para la próxima ya lo
se: revisión íntegra del material previamente a la prueba.
En resumen, una gran experiencia. Tengo que mejorar lo de la
bicicleta, pero nos lo pasamos bien, que en el fondo es lo que cuenta cuando se
trata de un hobby.