
Hace poco escribía que, a la larga, correr acaba siendo parte de la vida del corredor. Se asimila. Se absorbe. Eres corredor cuando estás enganchado. Cuando no te supone ningún esfuerzo vestirte de deporte y salir de casa, haga frío o haga calor, esté nevando o haga sol... Cuando tras un parón de unos días sin correr por el motivo que sea, no te da pereza retomarlo. Al contrario: te mueres de ganas de volver a salir cuanto antes. Eres corredor cuando correr forma parte de ti, como dormir o respirar.
Y ¿qué tiene que ver la comida con todo esto? En mi caso mucho. Comer bien creo que es algo indispensable para correr bien. Como he oído alguna vez, empiezas corriendo para adelgazar y terminas adelgazando para correr. Para mi, comer y correr van íntimamente ligados. Cuando empiezas a correr inviertes mucho tiempo leyendo sobre "como correr". Planes de entrenamiento, como hay que respirar, que zapatillas son mejores, evitar sobrecargas, ropa a utilizar, etcétera, etcétera, y un largo etcétera. Es posible que incluso se sufra el efecto de la "parálisis por el análisis". No hace mucho, mi ex-jefe, quién está empezando en el mundillo, me preguntaba webs para "consultar cosas" sobre este mundo que está descubriendo. Le pasé unos cuantos enlaces (los primeros que encontré) y terminé el correo electrónico diciendo "y sobre todo, no leas mucho, ponte las zapatillas y sal. Usa el sentido común para no lesionarte, pero sal de casa". Semanas después me dijo que esa parte de mi correo había sido la más provechosa. Con el comer me ha pasado lo mismo. Empecé viendo dietas para corredores. No por temas de peso o de físico, sino por el tema de la salud. Al empezar a correr tiradas de más de 30 y 40 kilómetros me preocupaba que con una mala alimentación mi cuerpo pudiera resentirse del esfuerzo. Y ahí empezó el caos. Probad de buscar artículos en Internet relacionados con la dieta del corredor y fliparéis. Que si lo mejor es correr en ayunas. Que ni se te ocurra. Que después de un esfuerzo come proteínas para regenerar las roturas fibrilares.Que si antes come pasta. Que no, que la comas después. 8-10 g/kg de peso corporal/día durante los 3 días finales al entreno. Que si fruta. Que si frutos secos. Que si... Ahhhhhh!!!! joder!! Deja de navegar por la red!! Es lo mismo que cuando nació mi primer hijo: si lees foros de Internet (enfemenino.com y cosas de esas) estás muerto. No leas. Fíate de un pediatra (siempre el mismo) y usa el sentido común. Con la comida, lo mismo: lee un poco, usa el sentido común y ya está. En mi caso el

sentido común me ha hecho llegar a la conclusión de que lo importante es, más que lo que NO hay que comer, lo que SI que hay que comer. Tengo la suerte de que no soy un "goloso de nacimiento" Bollería, pasteles, etc. no me llaman mucho la atención. Y poco a poco he terminado de eliminar de mi dieta ese tipo de "comida", con alguna lógica excepción. No sigo una dieta como tal, pero alterno todo tipo de comidas. Mi cuerpo pide mucha fruta y verdura y poca carne (con lo carnívoro que he sido... y ahora pueden pasar 3 días sin que coma carne ni pescado) Como pan, pasta, arroz, verduras, legumbres, hortalizas... De todo. No en grandes cantidades, pero de todo. Creo que ahí está la clave. Más que "de que me privo", "qué me meto en el cuerpo". En este punto he asimilado el "comer bien" y ya forma parte de mi día a día. Y no se trata sólo de comer, sino de ir a comprar, cocinar y comer. Invierto tiempo en ello y no me lo tomo como una obligación. No es parte de un plan, de una dieta para adelgazar o para correr más o mejor. Es simplemente mi día a día. Doy por hecho que hay que bajar a comprar y no me preocupa invertir tiempo en esto. Soy capaz de comprar las verduras en una tienda, las frutas en otra y el resto de la compra en el súper. Aunque me cueste media hora más, la dedico a eso. Luego cocino, y me hago platos "sanotes" y elaborados. Si me hago un arroz con verduras, las verduras las compro, las troceo, las preparo, les doy vueltas pacientemente en la sartén... me las trabajo mientras se hace el arroz blanco. Con lo fácil y rápido que sería coger una bolsa de verduras congeladas en el súper! pues no. Le dedico tiempo y disfruto comprando, cocinando y comiendo. Me siento bien, y creo que mi cuerpo lo agradece. La clave de todo está en tener tiempo, y ahora me puedo organizar bastante y dispongo de él.
En fin, que lo de comer sano cuando deja de ser una obligación y pasa a ser parte de ti es tan satisfactorio como correr cuando pasa a ser parte de ti y no una obligación. Y el cuerpo y la mente lo agradecen en ambos casos.
pues mira que esto d ela comida a las chicas nos lleva de cráneao y a los pajarracos, ni te cuento.Solo dos cosas que en este tema me han cambiado-la digestión:
ResponderEliminarrecomendación para golosos:
*el chocolate, para desayunar en las tostadas y así evitas el atracón post comida que sienta tan mal y no hay quien lo procese(MªJosé Pueyo, gracias)
*para ir a correr a estómago vacío, echar al menos en caso d eno tener un plátano , un par de mandarinas(Juan Romero)
lo que está claro es que más vale comer fuera de entrenos pq este deporte te deja finito finito
ciaooooooo
pues mira por donde que últimamente me ha dado a mi por comerme cuatro o cinco galletas maría con cuatro o cinco trozos de chocolate con leche nestle extrafino (un gran vaso de leche... en cada tableta).
EliminarDe momento seguiré así. Si veo que se me apodera, pasaré al plan "chocolate por la mañana y te quitas el mono del resto del día"
Pues conecto totalmente con lo que dices, en este tema y en otros que ya te he leído. El problema es que a mi cada vez me ponen más las galletas, chocolate, madalenas, rosquillas, turrón......ahhhh..ahhhh....ahora vuelvo!
ResponderEliminarManumar, con lo que tu corres y esquías y todo lo que haces me parece de lo más lógico que el cuerpo te pida todo esto. Y aun me parece poco! :-)
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