miércoles, 3 de octubre de 2012

Maratón de Berlín 2012: crónica

Vaya por delante que no hice podium. Había entrenado poco y no tenía muchas posibilidades. Quedé el 6422 de unos 40000. El 1494 de mi categoría (40 a 45 tacos). No hubo copa, pero si medalla.


Debo decir que todavía estoy alucinando de lo bien montado que lo tienen los Alemanes. Con razón son la locomotora de Europa. Supongo que el hecho de llevar 39 ediciones manejando a miles y miles de corredores, aparte de ser germánicos y cartesianos, ayuda. Me preguntaba como sería la organización y la logística para mover a 40.000 corredores y sus familias durante el fin de semana de la Maratón, desde la recogida de dorsales hasta la fiesta del corredor del domingo por la noche. Me preguntaba como lo harían. Y ahora ya lo se: lo hacen de puta madre. Ahí va la crónica.

Nos plantamos en Berlín el jueves por la tarde, Jorge, Isabel, Ana y yo. Hotel, aseo, y a descubrir Berlín. Jueves tarde, viernes por la mañana y viernes hasta media tarde disfrutando de la ciudad, lo que sería "ir cargando las piernas". El viernes por la tarde nos vamos a la feria del corredor, ubicada en el antiguo aeropuerto de Tempelhof. Allí ya nos damos cuenta de que la Maratón no va a ser como las otras que hemos corrido. ¡Vaya feria del corredor! Tiendas, exposiciones, sitios para comer, entretenimientos... Una parte está situada en el exterior, pero también se distribuye por los hangares. Pienso: "ya verás ahora para recoger el dorsal". Ja!  Cuando accedemos al último hangar, después de unos 2 minutos de cola para pasar a recoger el dorsal, primera sorpresa: entras, te diriges a cualquier mostrador, entregas el correo de la inscripción, escanean el código de barras y te imprimen el dorsal. Parece una chorrada, pero yo hasta ahora sólo me había encontrado con dorsales pre-impresos, con lo que te obligaban a hacer cola en un mostrador determinado, en función de la primera letra de tu apellido o del número asignado. Esta vez, con 20 o 30 ordenadores, la gente se distribuye donde hay menos cola, con lo que a lo sumo tienes 3 o 4 personas delante de ti. Vamos, que en 5 minutos, listos.
El sábado es un día también de turismo, de nervios pre-carrera, y de seguir cargando las piernas. Por Berlín se ven cientos de corredores haciendo turismo. Se reconocen por las zapatillas que llevan. Son de correr, no de pasear y hacer turismo. Gente de todos los países. Gente como nosotros, que han venido a realizar un sueño. Antes de acostarme preparo todo el material. Decido que correré sin auriculares (para vivir el ambiente), y también sin GPS (por obligación: no lo he traído). También decido correr a 5 minutos el kilómetro. Si todo va bien, la media maratón en 1:45 y la maratón en 3:30.

El domingo...

Desayuno a las 6:15. Metro a las 7:15. Llegada a la zona de salida sobre las 8:00. Una vez más alucino con la logística. Hay  chorrocientos mil metros cuadrados para stands de guardarropía, y cada corredor sabe a que stand debe ir, en función de su dorsal. Dejar la bolsa, al igual que recogerla posteriormente, me cuesta 5 segundos. Me dirijo a la salida, en el box F (corredores con mejor marca entre 3:30 y 4:00 horas). Entro, me sitúo cerca de las liebres de 3:30 y caliento un poco. Por megafonía, música de la que motiva. La gente nerviosa, dando saltitos, sonriendo, aplaudiendo... A las 9:00, petardazo y salida.

Enseguida decido ir un poco por delante de la liebre del 3:30, más que nada para evitar el mogollón que suelen rodear y seguir a los corredores del globo. Voy bien, el ambiente es increíble, las calles llenas de espectadores animando y gritando todo el rato. Sobretodo, a los daneses. Está plagado de daneses, tanto corriendo como animando. Seguimos corriendo, y sigo viendo daneses por todas partes. Además casi todos llevan el nombre de su país (Dinamarca) en la camiseta, con lo que el público no para de animarles cuando les ve. Van cayendo los kilómetros. A lo largo de todo el recorrido hay grupos de música (y daneses) animándonos. Todo tipo de grupos, desde bandas de jazz, hasta un padre y una madre con sus dos hijos y la guitarra cantando canciones de misa. Batucadas, rockeros, cheerleaders... de todo. Y más daneses. En el kilómetro 12 me llaman desde el público. ¡Es Ana! Sonrisa por mi parte, saludo, y a seguir corriendo. Voy francamente bien, aunque con dolor en un dedo del pie. Se me ha hecho llaga, pica, pero hay que seguir. Lo noto continuamente y lo notaré hasta el km 35, donde otros dolores me lo “camuflarán”, pero el dolor no me impide correr con normalidad. En el km. 15 llevo 1:11, 4 minutos menos de lo previsto. En la media, 1:40. He incrementado la ventaja hasta 5 minutos. Durante todo el recorrido sigo disfrutando de la música, los gritos (de los daneses), el público en general... He hecho bien saliendo sin auriculares. Llego al 30 con 2:25, todavía 5 de ventaja. Si sigo así, la termino en 3:25. En el km. 35 empiezo a flojear. Paso con 2:51. Ya sólo llevo 4 de ventaja. Los daneses ya no me hacen tanta gracia. En el km. 37.5 decido beber el agua del avituallamiento andando, para coger aire. Mientras ando oigo por megafonía como el speaker va hablando en riguroso alemán. Me recuerda un meeting. ¡Que mal rollo me da oír hablar alemán a través de un megáfono! De repente, la voz dice "und Zaragoza...¡Jordi Dalmau!" Joder! Ese soy yo! levanto un brazo y echo a correr, casi como acto reflejo. Supongo que se dedican a ver dorsales y animar a los corredores, y esta vez me ha tocado. Paso por el km. 40 con un crono de 3:18. Sólo 2 minutos de la ventaja de 5 que había cogido. Más o menos en este punto me supera la liebre del 3:30. Intento seguirla pero se me va. Una curva, encaro la recta final, veo la puerta de Brandenburgo y acelero. Mi crono marca 3:28, pero no llevo segundero (seré cutre!) No se si bajaré de tres horas y media o las clavaré. Por si acaso, aprieto todo lo que puedo. Yo me veo como un corredor de la película “carros de fuego”, casi a cámara lenta. Seguro que el público me ve como una viejecita intentando andar rápido, con pasos cortos y movimiento intenso de brazos.

Entro en meta con 3:30:17. Prueba superada!

Las caras de todos los corredores son de felicidad y cansancio a la vez. De alegría contenida por la fatiga. De satisfacción. SATISFACCIÓN, con mayúsculas. Este año no ha caído el record mundial conseguido aquí mismo en 2011. Se han quedado a 2 minutos. Yo he batido mi propio record mundial en 2 minutos.

Me reúno con Jorge, Isabel y Ana. Jorge ha terminado en 2:57. ¡Enhorabuena máquina! Por la noche nos vamos a la fiesta que han organizado para los corredores en una discoteca, y aguantamos poco más de una hora. Creo que los daneses aguantan más, pero en nuestro caso, el cuerpo está cansado y nos merecemos ir a dormir. Después de nuestra hazaña, nos merecemos el reposo del guerrero.



El material. Finalmente salí sin auriculares.
El circuito

Esta es la linea que seguimos durante 42195 metros
Grupos de música preparándose para animar

El objetivo

Ambiente general de la salida
En algún momento del esfuerzo
Ahí, corriendo.
Justo después de llegar
Con Jorge, después de nuestra hazaña
Con mi medalla, a lo Nadal (aunque él muerde copas)


Resultado y pasos intermedios


14 comentarios:

  1. Bonita cronica y mejor carrera , bien calculada una gran pasada de carrera , enhorabuena amigo saludos

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    1. no te vi! vi a uno del Barça, pero no eras tu. Por lo que he leido también tu estás satisfecho, no? Enhorabuena!

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  2. Muchas felicidades, un piempazo y sobre todo menudo ambiente debe de ser eso. Toda una experiencia correr en Berlín y junto a miles de personas de tantos países...

    Pero como en el Valle de Tena, ningún sitio, jeje.

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    1. Ahí te doy la razón. Correr por una ciudad como Berlín, rodeado de corredores y de público, es una pasada. Pero practicar el Trail Running por el Pirineo... eso no tiene precio!

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    1. Gracias Gonzalo! la verdad es que sí: una gran experiencia. La he disfrutado.

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  4. Genial Jordi, molt bona crònica. Fan ganes de fer una Maratò. Ups!!! Pero que digo... Si encara no he fet una mitja per asfalt a la meva vida ;-) Enhorabona !!!

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    1. doncs ja tardes! L'Ana s'ho ha proposat per l'any que ve, i li he promés que si la fa, jo l'acompanyo vestit de hawaiana!!!
      (ha dit que si. glups...)

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  5. Grande Jordi. En tus últimas entradas dudabas, pero ya ves bajaste marca. El maratón de Sevilla puede ser interesante para volver a bajarlo, el del año que viene será el 24 de febrero. Yo estoy pensando en correrlo. Crónica de agradable lectura.

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    1. Tenía dudas, y la verdad es que me sorprendió conseguir mi meta. Salí sin música, sin gps, sin agobios... y corriendo un poco a sensaciones. Cuando vi que podía llegar a 3:30... ¡¡Ahí empezaron los nervios!!

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  6. Felicitats, Felicidades Jordi no tan solo por el resultado de la carrera, mejoras con el tiempo como el buen vino, sino por como lo cuentas y como lo vives
    Endavant tio

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    1. mmmmm... ¿no será amor de padre? Sigui el que sigui... gràcies! seguiré així.

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  7. Aúpa Jordi¡¡
    Al igual que yo, lo pasaste bien por Berlin, en lo deportivo y en lo no tan deportivo, que es de lo que se trata¡¡¡

    Un saludo

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    1. Aupa Nacho!! por lo que he visto en tu blog, nos fuimos siguiendo en lo que a turismo se refiere. Tengo las mismas fotos de la ciudad!
      referente a la carrera, yo fui el que te seguí, de muy lejos. 2:45, vaya tiempazo!

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