Vaya por delante que hoy no hablaré de correr. Hablaré de
arte. ARTE, en mayúsculas. La verdad es que a mi el arte no me emociona. He ido
a muchos museos, he visto muchas catedrales, muchas pinturas, esculturas... y
cada vez que eso sucede, me digo que tengo que aprender. Que algún día, cuando
tenga tiempo, leeré sobre arte. Que profundizaré en el tema. Que el arte mola y
que molaría saber más. Pero al poco tiempo, ese ansia por aprender, por
ahondar, por profundizar, se desvanece y vuelvo a mi rutina, en la que el arte
se reduce a contemplar la lámina de Sorolla que tengo colgada en el baño
("Niñas en el mar", por si a alguien le pica la curiosidad).
De entre todo el arte que me gusta en momentos puntuales,
destacan los cuadros pintados con acuarela. Me gustan. Me gustan tanto que en un cajón tengo desde
hace 3 años, por estrenar, y guardado como un tesoro que algún día verá la luz,
un libro para iniciarme, un bloc para pintar, pinceles y acuarelas. De calidad.
Lo compré un día en el que vi claro que algún otro día acabaría pintando con
acuarelas. No ha llegado el momento, y creo que tardará, pero la acuarela me
produce unas ganas de aprender mucho más creíbles que las que me produce
cualquier otro tipo de arte. ¿Y a que viene todo esto? ¿Cómo se enhebra con la
temática de Piritrail.com?
La historia empezó hace ya unos 10 años, cuando descubrí las
pinturas de Ricardo Montoro. Es un guía de montaña y un gran pintor. Cuando vi
la primera, me encantó. Cuando vi la segunda, más. Y la tercera, todavía más.
Creo que lo que más me gusta de sus pinturas, es que cuando las ves sabes que
son suyas. Y si te gusta su estilo y temática, no hay más que decir. Pinta
principalmente esquiadores y escaladores. Y desde hace poco tiempo, algún corredor.
Es capaz de captar y dar movimiento a los personajes. Se percibe perfectamente si
andan lento o si se mueven rápido, si la nieve está blanda o dura, si el
esquiador se hunde o flota… Puro realismo.
Tengo dos cuadros suyos. El primero me lo regaló mi santa
esposa por mi 40 cumpleaños (un esquiador) y el segundo, me lo regaló este año.
Esta vez se trata de un cuadro hecho por encargo. Es un corredor de montaña, con
su mochila. En concreto ese corredor soy yo. Y así está escrito, en pequeñito
en la estela que deja ese corredor: “trail running, Valle de Tena, rider: Jordi Dalmau".
Quiero compartir ese arte con vosotros, porque estoy
convencido que os gustará. Os dejo una muestra de ese ARTE con mayúsculas que de
vez en cuando sale del pincel de Ricardo Montoro.



moltes gracies!!!
ResponderEliminarde res! Expones en Zaragoza a partir del 28, no?
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