martes, 5 de marzo de 2013

Total, es agua.

Vaya por delante que hoy es fiesta en Zaragoza. Estoy en el Pirineo. Esta mañana me he despertado escuchando las gotas de lluvia golpeando contra el tejado. Mierda. Tenía previsto salir a correr un rato por la montaña, a primera hora, mientras todos duermen. Me hace falta. Ayer me dejé la ropa preparada, incluso los microcrampones en la mochila por si el camino lo requiere. Como daban mal tiempo para hoy, incluso tenía un "plan B". Si el día se levantaba muy feo estaría la opción de ir a Panticosa a nadar. Allí hay piscina cubierta y por la mañana suele estar vacía. Este mes toca acumular metros nadando, pensando ya en el medio Ironman de junio. Pero lo que realmente me apetece es ir a correr un rato por el monte. Mi cabeza lo necesita. Y además, la piscina abre a las 10:30 con lo que el entreno interfiere en mis obligaciones familiares. Es lógico que lo primero que he pensado al abrir un ojo y escuchar las gotas golpeando el tejado haya sido... Mierda.
Salgo de la cama y me siento el poang de Ikea que tengo al lado de la ventana. Es cómodo. Estos suecos de  Ikea son realmente buenos. Veo como cae la lluvia. Lluvia fina, de la que va calando. Todo en calma. No hay gente. En casa duermen. Y yo, aquí sentado pensando que hacer. Aprovecho para organizarme un poco las ideas que me rondan por la cabeza, escribiéndolas en un papel y agrupándolas por temas. Me salen 9 temas distintos sobre los que tengo que prestar atención, tomar decisiones, realizar acciones, organizarme... uff!! Que agobio. Y sigue lloviendo. Me paso al twiter. Empiezo a ver como se ha despertado la gente. Parece que por tierras catalanas está lloviendo fuerte. Y por todas partes. Diría que un 75 % de gente a la que sigo son corredores. Sus comentarios son tipo "hoy tocará correr con lluvia", "aquí diluvia. ¿salgo?", "A correr! #noexcuses", "... correr y bucear", etc. Poco a poco me voy motivando. ¿Y si paso de nadar y me tiro al monte? En el fondo es lo que me apetece. Total, en la piscina también me voy a mojar.  Me leo la crónica de Ryan Sandes en la TransGrancanaria. El campeón. ¡Vaya máquina de tío! Me animo más. Por la ventana veo que no para de llover, pero creo que va a ser que sí. Que saldré. Total, es agua. Esto tiene que ser como arrancarse una tirita. Sin pensármelo dos veces, me levanto, me visto y me largo. En un minuto estoy corriendo bajo la lluvia. Lo que en el fondo quería hacer. Ya soy feliz.



5 comentarios:

  1. Con lluvia y ese panorama que asoma por la ventana... no me extraña.

    Y si te hace feliz... quien es la lluvia para impedirlo?

    Un saludo

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    1. NADIE! la lluvia es sólo lluvia. Y salvo que se presente en modo torrencial, hay que ignorarla. Pero si te descuidas te sirve como excusa en cualquier situación: "hacer xxxx? pero si está lloviendo!"
      un placer verte por aquí

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    2. Soy un fijo de tus crónicas.
      A mi particularmente la lluvia nunca me ha dejado en casa, salvo como tu dices, torrencial.

      Prefiero lluvia al frió, aparte la lluvia tiene un gran beneficio que es que ablanda el terreno, (si es torrencial lo hace resbaladizo) y eso nuestras articulaciones lo agradecen.

      Ayer era como correr en una colchoneta.

      Un saludo!

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  2. Yo prefiero correr con lluvia que con frío. Buena decisión ;-)

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    1. pues yo no se que decirte. En Zaragoza y por el Pirineo, uno se acostumbra al frío. Y la lluvia, como por aquí hay poca... no la tengo controlada.
      Ahora bien: lo peor, el viento.
      Ens veiem el 24, no?

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